Publicado el 01-18-2013
Armstrong admite dopaje a Oprah
JIM LITKE
Armstrong no dio muchos detalles ni ofreció nombres. Conjeturó que probablemente no habría sido descubierto si no hubiese decidido regresar al deporte en el 2009. Y dijo que supo que su suerte estaba sellada cuando su viejo amigo, compañero de entrenamientos George Hincapie, que participó con él en sus siete triunfos en el Tour de Francia, fue forzado a denunciarle ante las autoridades antidopaje.
Pero desde el inicio y más de 20 veces durante la primera de dos partes de la entrevista con Oprah Winfrey, transmitida el jueves, el ex campeón de ciclismo admitió que había mentido sobre ello reiteradamente durante años y que él fue el líder de un minucioso esquema de dopaje en un equipo del Servicio Postal estadounidense que le llevó al tope del podio en Francia una y otra vez.
“Soy un personaje imperfecto”, dijo Armstrong.
“¿Y en el momento no te pareció que estaba mal?”, preguntó Winfrey.
“No”, replicó Armstrong. “Incluso más escalofriante”.
“¿Te sentiste mal por lo que estabas haciendo?”, insistió Winfrey.
“No”, dijo. “Lo más escalofriante”.
“¿Sentiste de alguna manera que estaban haciendo trampa?”
“No”, dijo Armstrong tras una pausa. “Eso es lo peor”.
“Yo busqué la definición de trampa”, añadió momentos más tarde. “Y la definición es ganar una ventaja sobre un rival. Yo no lo consideré así. Yo lo consideré hacer lo necesario para emparejar las cosas”.
Evadió pocas preguntas y se negó a implicar a nadie más, incluso tras decir que era humanamente imposible ganar siete tours consecutivos sin doparse.
“No me gusta la idea de hablar de otras personas”, dijo. “No quiero acusar a nadie”.
Winfrey arrancó la entrevista directamente en el meollo, haciendo cinco preguntas cuyas respuestas podían ser simplemente sí o no.
¿Usó Armstrong substancias prohibidas? “Sí”.
¿Usó EPO (la droga que estimula la producción de glóbulos rojos)? “Sí”.
¿Se sometió a transfusiones y dopaje sanguíneo? “Sí”.
¿Usó testosterona, cortisona y la hormona del crecimiento humano? “Sí”.
¿Lo hizo en todas sus victorias en el Tour de Francia? “Sí”.
“Es una enorme falta. Se trata de un hombre que esperaba conseguir todo lo que quería y controlar todos los resultados. Y eso es inexcusable. Y cuando digo que hay personas que van a oír esto y nunca me van a perdonar, también lo entiendo. De veras”.
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