Familiares de cientos de inmigrantes guatemaltecos detenidos en Estados Unidos denunciaron supuestos vejámenes sufridos por sus parientes y clamaron por su inmediata deportación para poner fin a la incertidumbre en la que viven. Además, más de medio centenar de mujeres indígenas del departamento occidental de Chimaltenango solicitaron a la Procuraduría de Derechos Humanos interceder por la liberación de sus familiares.
Maribel López, una de las mujeres que participó en la denuncia, comentó a periodistas que tiene a dos parientes detenidos en el estado de Iowa y que la pobreza en la que vive ya no le permite sostener a los dos nietos que le dejaron al marcharse en busca del sueño americano. “Dicen que les dan comida que no sirve, que es comida para cerdos, que los manden luego para Guatemala”, relató López. “Soy abuela que no tengo para la leche de mis nietos, que se pongan (las autoridades estadounidenses) la mano en la conciencia”, agregó.
Al igual que López, otras mujeres indígenas que tienen a sus esposos e hijos detenidos en Estados Unidos también denunciaron los presuntos malos tratos que sufren por parte de las autoridades migratorias norteamericanas.
“Los tratan como delincuentes, pero ellos se fueron (a EE.UU.) para sacarnos de la pobreza”, insistió López en nombre de sus vecinos, que viven en la zozobra por desconocer cuándo serán deportados sus parientes.
Las familias de los inmigrantes detenidos revelaron que también han quedado endeudadas, debido a que han empeñado sus tierras o han adquirido préstamos de entre 4.000 y 9.400 dólares para viajar a Estados Unidos.
Al expresar su apoyo a estas familias, el procurador de los Derechos Humanos de Guatemala, Sergio Morales, aseguró que el proceso de deportación estadounidense “es discriminatorio porque tratan por igual a todos los inmigrantes”. Además, lamentó que Guatemala carece de una política integral sobre inmigrantes y que el país no está preparado para recibir a los cientos de deportados.
En lo que va del 2008, las autoridades migratorias de EE.UU. han deportado ya a casi 14.000 indocumentados guatemaltecos, mientras que en 2007 fueron devueltas al país 23.062 personas. Morales dijo que el futuro de los inmigrantes que son deportados es “desesperanzador”, porque en Guatemala no se han abierto oportunidades para que puedan trabajar.
La Procuraduría se comprometió hoy a interceder ante las autoridades guatemaltecas para que velen por el respeto de los derechos humanos de los indocumentados que son detenidos en Estados Unidos.
“Tenemos denuncias de que ahora hasta los de las cárceles abusan de los inmigrantes capturados”, sostuvo el procurador.