ruinas. Falta agua, no hay electricidad ni luz y apenas funciona la comunicación telefónica”, dijo Kazbek Fríev, comandante del batallón oseta de las Fuerzas Mixtas de Paz en Osetia del Sur, a la agencia RIA-Nóvosti.
Tras varias horas de cruentos combates, el ejército georgiano se ha hecho con el control de casi la totalidad de la región separatista y de la capital, castigada por la artillería georgiana desde la noche del jueves.
El secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Georgia, Alexandr Lomaya, dio a los separatistas de Osetia del Sur un plazo para cesar el fuego y deponer las armas.
“Las tropas gubernamentales les dieron un plazo de tres horas a los separatistas para que cesen el fuego y depongan las armas”, dijo Lomaya, quien aseguró que los efectivos georgianos suspendieron unilateralmente las acciones.
Agregó que todos los secesionistas que entreguen las armas serán amnistiados.
Mientras, el ministerio de Defensa de Rusia envió refuerzos a Osetia del Sur para proteger a las tropas de paz rusas y a los ciudadanos de esa región, que en su mayoría tiene la ciudadanía rusa.
“Hemos enviado a la zona (Osetia del Sur) refuerzos adicionales, que ayudarán a las fuerzas de paz y contribuirán a detener el derramamiento de sangre”, declaró el ministerio en un comunicado.
Testigos en la frontera dijeron a la agencia RIA-Nóvosti que la columna que cruzó el túnel de Rog, que une la república rusa de Osetia de Norte con Osetia del Sur, la integran más de un centenar de carros de combate, blindados y piezas de artillería autopropulsadas.
Mientras, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, afirmó que no permitirá la “muerte impune” de los ciudadanos rusos y advirtió que los culpables serán castigados.
El jefe del Kremlin, que convocó una reunión urgente del Consejo de Seguridad para abordar la situación en la separatista región georgiana de Osetia del Sur, dijo que la Constitución le obliga “a defender la vida y la dignidad de los ciudadanos rusos estén donde estén”.
“Hoy por la noche, las tropas georgianas cometieron en Osetia del Sur un acto de agresión contra las tropas rusas de paz y la población civil”, señaló.
El portavoz del ministerio del Interior georgiano, Utiashvili, afirmó que un avión ruso bombardeó la base militar de Viaziani, a unos 15 kilómetros al oeste de Tiflis.
Según Utiashvili las dos bombas que estallaron en el recinto militar, donde se reúnen los reservistas movilizados por el Gobierno, no causaron bajas.
El canal georgiano de televisión Rustavi-2 informó que las baterías georgianas habían derribado dos cazas rusos Su-24, pero las autoridades rusas lo niegan.
En un mensaje televisado, el líder georgiano, Saakashvili, denunció que Georgia es víctima de una agresión a gran escala, llamó a Rusia a suspender los bombardeos y movilizó a los reservistas.
Saakashvili recordó que en la noche del jueves, tras los ataques de las fuerzas separatistas de Osetia del Sur contra poblados georgianos, las tropas gubernamentales abrieron fuego de respuesta y lanzaron una ofensiva.
“Rusia nos está bombardeando. Contra Georgia ha sido lanzada una agresión a gran escala”, dijo Saakashvili, quien añadió: “Las bombas y los ataques no nos asustan. Resistiremos y venceremos”.
Saakashvili anunció la movilización general de reservistas con instrucción militar de entre 25 y 40 años, medida que supondrá una inyección de 100.000 hombres a las fuerzas armadas.
Desde Pekín, donde asiste a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, advirtió a Georgia con “medidas de respuesta” por la agresión a Osetia del Sur.