Iván Taylor conoció la indescriptible sensación del desprendimiento familiar a la edad de once años, cuando sus padres decidieron enviarlo a Estados Unidos con un pariente y salvarlo de los riesgos del régimen político sandinista que se había instaurado en Nicaragua y aunque con promesas de mejoramiento para el país, lanzaba advertencias de servicio militar obligatorio.
“Mi familia nunca estuvo metida en la política. Mi padre era ingeniero agrónomo y trabajaba como empresario independiente, pero se hablaba en casa de lo que estaba aconteciendo y nos manteníamos al tanto”.
“Yo creo que esa fue la razón por la que adquirí el hábito de estar informado. Estudié Relaciones Políticas Internacionales, pero cuando estaba a punto de graduarme un consejero de la escuela me orientó acerca de mis aptitudes para el periodismo”.
Iván considera que el periodismo es uno de los acicates que le ayudan a permanecer ligado a sus raíces, aunque mucho más de la mitad de su vida se ha desarrollado en los Estados Unidos. “Cuando comencé a ejercer (periodismo) me percaté del vacío de representatividad que tenían mi nacionalidad y cultura en la televisión. Pensé que (los nicaragüenses) necesitábamos una presencia debida en los medios. Eso, sin dudas, fue la fuerza que me compulsó”.
Ese sentimiento patrio que le nace desde dentro y la certeza de que la forma de hacerse creíble en la audiencia depende de que los temas de interés que aborde, lo hace dedicarse por completo. “No podemos asumir que nos ven si no les aportamos algo. Esa credibilidad tenemos que ganárnosla con nuestro hacer”.
El estar al tanto de lo que acontece en su país y la región centroamericana, permite a Iván Taylor hacer una valoración certera del papel sociopolítico que en estos momentos desempeña Nicaragua para Centroamérica y Latinoamérica en general.
“El país ha vuelto a la posición que tenía en los años 1980. Se ha convertido nuevamente en un trampolín tanto para las tendencias izquierdistas como para las de derecha. Para la izquierda, por ejemplo, ha vuelto a ser la sucursal que permite a gobiernos como el de Hugo Chávez, de Venezuela, lograr un acercamiento con otras naciones vecinas. Esto lo pudimos apreciar recientemente en el caso de Honduras y su ingreso al ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas, que intenta obstaculizar la firma de los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos). Esta adhesión se precipitó gracias a que Nicaragua es uno de sus países vecinos y ofrece el respaldo para que Honduras no se sienta estar desafiando a la región”.
“La influencia que tuvo Nicaragua en la región centroamericana en los años 1980, cuando estaba bajo los efectos de una guerra civil, no es la misma”, aseguró el reportero de Telemundo 51. “Nicaragua continúa marcando la pauta en Centroamérica por varias razones: aunque parezca sorprendente, somos el territorio con menos nivel de violencia social en el área. Quizás la cicatriz de la guerra laceró lo suficiente como para que allí se evada ese flagelo. De otro lado, persiste un gran descontento en los nicaragüenses por la situación política y económica del país. Pudiera vaticinar que la situación actual es tan tensa en Nicaragua que pudiera tornarse explosiva, aunque te confieso que no es ese nuestro deseo”.
Iván Taylor asegura que en Nicaragua por intereses personales se desperdiciaron 16 años de democracia hasta llegar a perderla.
Sin embargo, el afamado periodista asegura que una solución a largo plazo para la sociedad nicaragüense pudiera ser que las personas depositen un voto de confianza en la oposición, aunque la consideren desorganizada y carente de líderes y que no se priven de la posibilidad de participar en las elecciones, ejerciendo su voto “porque mientras sea un solo partido el que lo siga controlando todo, el país no llegará a ninguna parte”.
“A los nicaragüenses en el exterior no se nos está permitido participar en las elecciones so pretexto de que no existen fondos para respaldar un despliegue electoral internacional. Lo cierto es que esta negativa es parte del control gubernamental, porque no les interesa contar con nuestro voto”.
En el plano personal, el sacrificio que hicieron sus padres al separarlo y salvarlo, es una de la cosas que Iván Taylor agradece y en lo cual reconoce la oportunidad de haber crecido humana y profesionalmente en condiciones que le han permitido alcanzar su principales sueños.
Acerca de su país natal, a propósito de la conmemoración de la independencia de las naciones centroamericanas, este joven de mirada diáfana expresó que a pesar de haber salido a muy temprana edad de Nicaragua “no hay un día que no piense y sienta como nicaragüense, porque mi tierra es mi pasado, mi presente y una de las razones por las que me desempeño en este trabajo”.