materializó durante la actual presidencia de George W. Bush.
McCain “tenía razón entonces, yo la tengo ahora”, apuntó Obama. Aseguró, además, no tener nada contra Joe el fontanero. “Lo único que quiero es bajarle los impuestos”, explicó, para añadir en un populista guiño a la clase media que “McCain no está luchando por Joe el fontanero, sino por Joe el gestor de fondos de alto riesgo y Joe el consejero delegado”.
Tucker Bounds, portavoz de McCain, respondió de inmediato, al recordar que Obama ha recibido más de un millón de dólares en contribuciones de los gestores de alto riesgo “Joe y Josephina”, casi el doble que McCain.
El acalorado debate no pasó desapercibido entre los miles de partidarios de Obama que se congregaron en Leesburg.
“Eso de que es socialista es una estupidez”, dijo a Efe Ila Ilson, una jubilada de Virginia.
“No veo que tenga nada de malo, de hecho los países socialistas europeos tienen un sistema de salud mucho mejor que el nuestro”, apostilló Alison Tillome, una joven que se dedica a la medicina alternativa.
“Sé que en Europa no tiene una connotación negativa”, explicó Steve Ward, un profesor de secundaria, quien añadió que en EEUU sí la tiene “debido a la Guerra Fría y al espíritu individualista que nos caracteriza, aunque tenemos cosas socialistas como el salario mínimo, el sistema de Seguridad Social o las escuelas públicas”.
Pamela Wetherly, una auditora afroamericana, coincidió en que existe un estereotipo negativo del “socialista”.
“Implica que es alguien que quiere quitarle el dinero a los ricos para dárselo a los pobres”, dijo Wetherly.
Guy Wenck, un reverendo cristiano, bromeó, por su parte, que “Jesús era socialista”, a lo que añadió: “A ver qué dice de eso Palin”, una ferviente devota próxima a la derecha religiosa del país.