LEESBURG.-- Calificar a alguien de “socialista” para intentar arruinar su carrera política causaría risa en muchos países europeos, pero en EEUU se ha convertido en el arma arrojadiza de turno contra el candidato presidencial demócrata Barack Obama.
El aspirante republicano a la Casa Blanca John McCain tiró la primera piedra el domingo, al comparar a Obama con los líderes socialistas europeos “que tanto admiran a mi rival”.
El problema, explicó McCain, es que a diferencia de sus “admiradores” al otro lado del Atlántico, Obama no es claro sobre sus objetivos.
Lo que quiere Obama es “redistribuir enormes cantidades de riqueza” bajo la tutela de los políticos en Washington.
McCain volvió a la carga durante un mitin el miércoles, en el que sacó a colación a Joe Wurtzelbacher, alias “Joe el fontanero”, un ciudadano de a pie al que los republicanos ponen como ejemplo de las políticas fiscales “socialistas” de Obama.
“Joe y tipos como él ganarán la riqueza y Barack y los políticos como él la repartirán”, insistió McCain, quien sostiene que Obama subirá los impuestos a la clase media, pese a que el demócrata se cansa de repetir que sólo aumentará los gravámenes a los que ganen más de 250.000 dólares al año, un cinco por ciento de la población.
La imparable bola de nieve se formó después de que Obama respondiese que “el repartir la riqueza es algo bueno para todo el mundo” ante una pregunta del “fontanero”.
Los estrategas republicanos no dejaron pasar el comentario por alto y diseñaron un “plan de ataque” que domina ahora los discursos de McCain y su compañera de fórmula Sarah Palin, quien se refirió el miércoles a Obama como “el repartidor de riqueza”.
Obama, que ha recibido donaciones de acaudalados votantes y cuenta con el respaldo del hombre más rico de EEUU, el inversor Warren Buffett, entró al trapo durante varias comparecencias el miércoles en el estado de Virginia.
“Mi oponente ha descrito mi plan fiscal como socialista”, dijo a última hora del miércoles en Leesburg (Virginia), donde aseguró que lo único que quiere es que los que tienen salarios más altos, como él, paguen un poco más para ayudar a los que están peor.
Se preguntó si McCain era socialista en el año 2000 cuando calificó de “irresponsable” recortar los impuestos a los más adinerados del país, un proyecto que se materializó durante la actual presidencia de George W. Bush.
McCain “tenía razón entonces, yo la tengo ahora”, apuntó Obama. Aseguró, además, no tener nada contra Joe el fontanero. “Lo único que quiero es bajarle los impuestos”, explicó, para añadir en un populista guiño a la clase media que “McCain no está luchando por Joe el fontanero, sino por Joe el gestor de fondos de alto riesgo y Joe el consejero delegado”.
Tucker Bounds, portavoz de McCain, respondió de inmediato, al recordar que Obama ha recibido más de un millón de dólares en contribuciones de los gestores de alto riesgo “Joe y Josephina”, casi el doble que McCain.
El acalorado debate no pasó desapercibido entre los miles de partidarios de Obama que se congregaron en Leesburg.
“Eso de que es socialista es una estupidez”, dijo a Efe Ila Ilson, una jubilada de Virginia.
“No veo que tenga nada de malo, de hecho los países socialistas europeos tienen un sistema de salud mucho mejor que el nuestro”, apostilló Alison Tillome, una joven que se dedica a la medicina alternativa.
“Sé que en Europa no tiene una connotación negativa”, explicó Steve Ward, un profesor de secundaria, quien añadió que en EEUU sí la tiene “debido a la Guerra Fría y al espíritu individualista que nos caracteriza, aunque tenemos cosas socialistas como el salario mínimo, el sistema de Seguridad Social o las escuelas públicas”.
Pamela Wetherly, una auditora afroamericana, coincidió en que existe un estereotipo negativo del “socialista”.
“Implica que es alguien que quiere quitarle el dinero a los ricos para dárselo a los pobres”, dijo Wetherly.
Guy Wenck, un reverendo cristiano, bromeó, por su parte, que “Jesús era socialista”, a lo que añadió: “A ver qué dice de eso Palin”, una ferviente devota próxima a la derecha religiosa del país.