Independientemente de que usted sea dueño de un nuevo Ferrari o un viejo y desvencijado Datsun, en estos momentos la primera preocupación que tenemos con respecto a los vehículos está en los costos asociados con mantenerlos funcionando. Si bien muchas de las interrogantes giran en torno al precio del combustible, la posesión y operación de un automóvil se está volviendo cada vez más costosa, gracias a otros factores aparte de los precios en la gasolinera.
Según el reporte “Your Driving Costs” del Automobile Club of Southern California correspondiente al 2008, el costo de conducir un vehículo en los Estados Unidos totaliza actualmente los 54.1 centavos por milla, o sea, un incremento de aproximadamente 2 centavos por milla con relación al 2007. El reporte incluye el mantenimiento, precios del combustible, cobertura completa de seguro, impuestos, y otros factores asociados con la posesión y operación de un vehículo.
Si bien el conductor puede hacer muy poco para resolver el problema del aumento de los precios del combustible, los impuestos y las cuotas de circulación, hay formas de reducir algo de lo que usted invierte cada año en su coche. Uno de los recursos más notables es analizar su póliza de seguros, lo cual puede dar como resultado un ahorro considerable, si lo hace de la forma correcta.
• Investigue. No todas las aseguradoras son iguales, y con frecuencia, la diferencia de precios puede ser sorprendente. En muchas ocasiones, el departamento de seguros individuales del estado proporciona comparaciones de precios entre las principales compañías. Una lista de esos reguladores estatales está disponible en el sitio Web www.consumeraction.gov/insurance/shtml. Si lleva bastante tiempo con su compañía actual, probablemente desee investigar, porque hay grandes posibilidades de encontrar una cotización mejor en otra parte. Si lo hace, también puede renegociar con su proveedor, o pasarse al competidor que le ofrezca una mejor suma a pagar.
• Incremente el deducible. Una medida especialmente beneficiosa para los choferes que manejan a la defensiva, o no recorren grandes distancias. El deducible es lo que usted debe a la aseguradora antes de que la misma pague por una reclamación. En caso de accidente, por ejemplo, un deducible de $500 equivale a que usted tendrá la responsabilidad de desembolsar los primeros $500 de los daños, mientras que la aseguradora se hace cargo del resto. Si maneja a la defensiva o no conduce con mucha frecuencia, la posibilidad de accidente, aunque sigue siendo posible, es más distante. Por tanto, puede ahorrar una suma sustancial incrementando su deducible a $1,000 o más, si así lo desea. Por supuesto, deberá tener bastantes ahorros para asumir el deducible más alto en caso de tener un accidente.
• Reduzca la cobertura de vehículos más viejos. Si ya pagó la deuda del vehículo que le estaban financiando, o si tiene un automóvil más viejo con cobertura completa, no le resulta rentable. En el caso de los coches más antiguos, la renuncia a la cobertura por colisión y/o integrales pudiera ser una medida aconsejable.
Por regla general, un vehículo cuyo valor es 10 veces menor que la mensualidad del seguro no merece una cobertura amplia. Los coches más viejos que hace rato pagó, se incluyen probablemente en esa categoría, por lo que reducir su cobertura pudiera ahorrarle cientos de dólares, en dependencia de la localidad o estado en el que reside.
• Combine coberturas. Los dueños de viviendas pueden ahorrar sumas sustanciales si combinan su seguro de la casa con el del automóvil. Pero no es necesario ser dueño de una vivienda para aprovechar el descuento que muchas aseguradoras les ofrecen a los clientes que combinan coberturas. Por ejemplo, si posee una embarcación, motocicleta, equipo ATV, etc., haga que su cobertura de seguro esté a cargo de la misma compañía. Es muy posible que estos descuentos de póliza múltiple se traduzcan en ahorros. Sin embargo, investigue antes de combinar cualquier cobertura.
• Un crédito sólido. Aunque algunas aseguradoras han eliminado la consideración del crédito de un cliente potencial en el proceso de determinación de la cotización, muchas siguen analizándolo a la hora de crear el plan de cobertura.
Para estar a buen recaudo, pague sus cuentas puntualmente, solicite el crédito que necesita realmente, y mantenga los balances de deudas existentes lo más bajos posible. Una buena práctica que le beneficiará en general, independientemente de su impacto en los costos de seguro de automóvil.