Las autopistas y carreteras secundarias que existen actualmente en los Estados Unidos, llevan sus nombres respectivos atendiendo a un sistema creado en 1957 por la Asociación Americana de Funcionarios Estatales de Autopistas y Transporte, y el Buró de Vías Públicas.
El presidente Dwight Eisenhower fue quien propuso el plan mediante el cual se les dio a las carreteras interestatales importantes una numeración de uno o dos dígitos, mientras que a las vías de conexión y carreteras de circunvalación de las ciudades se les asignaron tres dígitos.
Todas las vías que van de Norte a Sur tienen numeración impar, que sigue un orden ascendente en la medida que se transita de Oeste a Este. Todas las autopistas que van de Este a Oeste tienen numeración par, que aumenta en la medida que se conduce de Sur a Norte.