Por lo general, la ocurrencia de un accidente va seguida por demandas judiciales. Además de la seguridad personal, otra razón para conducir siempre a la defensiva es evitar este tipo de demandas potencialmente dañinas resultantes de accidentes con culpabilidad. Los accidentes culposos pueden elevar enormemente las primas de seguro, e incluso provocar que la aseguradora considere que no vale la pena correr el riesgo de tenerlo como cliente.
En la sociedad actual, caracterizada por una alta cifra de litigios, saber lo que debe hacerse en caso de accidente pudiera ser su protección contra una demanda frívola, una vez que se haya disipado el polvo del accidente.
• Llame al 911. Si bien es perfectamente comprensible llamar a un ser querido en caso de accidente, asegúrese de que su primera llamada sea a la policía. Mientras más pronto llegue el oficial, más pronto tendrá una tercera parte respetable con la cual coincidir o refutar cualquier reclamación que pudiera conducir a una demanda potencial. Además, el oficial está capacitado para la presentación de reportes de accidente, lo cual puede ser la mayor ayuda en caso de demanda. Cuando haya llegado el policía, pídale una tarjeta o cualquier información adicional de contacto, como el sitio donde puede obtener una copia del reporte cuando el mismo se haya procesado.
• Obtenga la información pertinente de todas las partes involucradas. Asegúrese de obtener el nombre, número de licencia de conducción e información de seguros del (de los) otro (s) conductor (es). Además, obtenga la información de contacto de todos los pasajeros o cualquier otra persona involucrada en el accidente, incluyendo los de testigos potenciales.
• Pídale al policía que pregunte si hay alguien en estado de incapacidad. Haga nota mental si cualquiera de los involucrados en el accidente aparente estar bajo la influencia del alcohol o las drogas. Si nota cualquier señal de incapacidad (dificultad al hablar, falta de equilibrio, etc.) tome nota y llame a testigos para que también lo tengan en cuenta. Cuando llegue la policía, pídale que le hagan un análisis de aliento etílico o de orina a cualquier persona que usted sospeche esté en estado de embriaguez o haya consumido drogas.
• Tome nota de todas las declaraciones hechas en el sitio del accidente. Si uno de los involucrados asegura que fue su culpa o que no presenta lesiones, esa declaración será su mejor defensa a la larga contra una demanda, particularmente si no ha sido la única persona en escuchar esos comentarios. El hecho de la culpabilidad compartida en un accidente puede negar cualquier demanda, y reducir grandemente las penalidades financieras que deberá abonar si sube la prima de su seguro.
• Escriba o grabe su parte de la historia. Cualquier demanda contará (al menos) con dos versiones de la misma historia. La redacción o grabación de su versión inmediatamente, además del relato que le haga al oficial de la policía, le garantizará decir la misma historia todo el tiempo. Particularmente en el caso de accidentes vehiculares, las historias tienden a cambiar con el paso del tiempo, por lo que tener constancia de la misma aumenta su credibilidad. Asegúrese de incluir en su historia todos los detalles que pueda recordar, como las condiciones climáticas en el momento del accidente, lo que fue dañado (o no), las lesiones sufridas por los involucrados, y cualquier otro detalle que recuerde. Con frecuencia los accidentes son asuntos de una
palabra contra la otra, por lo cual, mientras más exacta y consistente sea su versión, mejor saldrá.
• Tome nota de las condiciones de los vehículos. No se limite a tomar nota solamente de las condiciones resultantes de los demás vehículos. Compruebe si hay algo que pudiera haber provocado el accidente, como neumáticos defectuosos o un coche demasiado cargado que pudiera haber obstaculizado la visión del conductor. Incluso si el accidente es culpa suya, hay factores existentes en los demás vehículos que pudieran aligerar su carga, tanto jurídica como financiera.