MODELO DE PRUEBA: FORD ESCAPE XLT 2009
¿QUÉ ES? Un SUV compacto de cuatro puertas muy popular.
¿CUÁNTO CUESTA? Precio básico $20,825, $24,530 el modelo de prueba XLT con sistema de sonido controlado por voz ($395) y “paquete de carga” ($295). Ford ha estado ofreciendo rebajas de $2,500 en algunos mercados.
¿QUÉ LO MUEVE? Motor de 2.5 litros y 4 cilindros (171 caballos de fuerza, 140 de par) con transmisión automática de 6 velocidades.
¿CUÁNTO CONSUME? La clasificación del gobierno federal es de 20 m.p.g. en ciudad, 28 en carretera. Millaje promedio obtenido en la prueba, 26.8 m.p.g.
El Escape es viejo. ¿Cuán viejo? Pregunta uno. Bueno, cuando este pequeño casi camioncito nació en septiembre del 2000, Bill Clinton era presidente y el iPod no existía. El mercado de los S.U.V. estaba creciendo a razón del 17 por ciento al año.
En el anuncio original del Escape, la Ford se vanagloriaba de que tenía suficiente potencia para halar una lancha de carreras. Ahora lo que anuncia es el relleno de los asientos hechos de espuma se soja. ¡Cómo han cambiado los tiempos!
Cuando un carro dura ocho años sin que se le haga una revisión importante, esto probablemente significa que ya de principio era un esfuerzo bastante sólido. En efecto, el Escape es uno de esos vehículos discretos que parecen estar en todas partes. Si usted cuenta los Escapes en el estacionamiento de cualquier supermercado, llegará la conclusión de que Ford ha vendido millones de ellos. Y, así ha sido – ha vendido unos 1.27 millones en los Estados Unidos.
Su atractivo es innegable. El Escape tiene un buen tamaño, sus líneas han soportado bien los años, y siempre hay alguna excusa para hacerle un descuento. (Si no hay precio especial de empleados o financiamiento sin interés, esperen a que se celebre cualquier fecha como el Mes Nacional del Sandwich, etc.).
Todas estas cosas son fundamentales para mantener las cifras de ventas. Sin embargo, después de ocho años llegó la hora de poner el Escape al día para competir con unos más frescos Honda CR-V y Toyota RAV4.
En los modelos de 4 cilindros, el antiguo motor de 2.3 litros y 153 caballos dio paso a la versión de 2.5 litros y 171 caballos que rebaja 1.7 segundos del tiempo de aceleración de 0 a 60 y que además rinde una milla más por galón.
De hecho, la Ford dice que el Escape 2009 de 4 cilindros es tan veloz como el modelo V-6 del año pasado, y un acelerador imprudente puede hacer chillar las gomas de baja resistencia. (Nota para los lectores: Acelerar hasta ese punto un Escape de 4 cilindros no impresiona a nadie.)
El V-6 produce 240 caballos de fuerza, 40 más que el modelo anterior. Ambos motores utilizan combustible regular. La abertura sin tapa para echar la gasolina es un inteligente detalle de ingeniería que uno apreciará cada vez que vaya a la gasolinera.
En nombre de la todopoderosa economía de combustible la dirección asistida (power steering) hidráulica fue sustituida por un sistema eléctrico que necesita menos energía del motor. Lo malo de la dirección asistida eléctrica es que típicamente no permite que se sienta tanto la conexión del chofer con el timón que en los sistemas hidráulicos, pero yo creo que la Ford hizo bien en pensar que los dueños de Escapes no se iban a quejar de esto mientras manejan hacia Costco.
El Escape I, el básico, que yo probé, con tracción delantera y asientos forrados en tela, era menos espartano de lo que yo esperaba. Los frenos antilock y un sistema de control de estabilidad vienen estándar. El sistema Sync de la Microsoft que le permite a uno controlar los teléfonos celulares y los tocadores de música MP3 con ordenes verbales, es una opción que bien vale los $395.
Aunque el Escape básico con tracción delantera es más que suficiente en la mayoría de los climas (y para aquellos que casi nunca halan lanchas de carrera), yo preferiría la opción de tracción en las cuatro ruedas aunque sólo sea por evitar la patéticamente vacía armazón posterior, que no tiene el diferencial y el eje que tienen sus hermanos mas fuertes. Mirado desde atrás, un Escape con tracción delantera parece un 4 por 4 que ha sido víctima de vandalismo.
En conjunto, la Ford ha hecho un buen trabajo para poner al día al que súbitamente es uno de sus mas importantes productos, un SUV pequeño que tiene un buen millaje y no cuesta mucho. El Escape puede que este envejeciendo, pero siempre estuvo adelantado a su época.