Los estudiantes de octavo, décimo y décimo segundo grado siguen mostrando una disminución gradual en su uso de ciertas drogas —anfetaminas, metanfetamina, cristales de metanfetamina, cocaína y crack— según la encuesta anual nacional de la serie Monitoring the Future que llevan a cabo los científicos en el Instituto de Investigación Social de la Universidad de Michigan.
“Éstas son, ciertamente, tendencias positivas y la disminución a largo plazo en el uso de metanfetamina, que este año se continuó en el décimo segundo grado, es particularmente importante”, dijo Lloyd Johnston, investigador principal en este estudio. “El uso de esta droga altamente adictiva ha bajado ahora en casi dos tercios entre los adolescentes desde 1999, cuando por primera vez se midió su uso”.
Johnston apunto que todas las drogas que continuaron disminuyendo este año son estimulantes del sistema nervioso central. Esa reducción en el uso ha bajado la proporción de estudiantes que dan cuenta del uso de alguna droga ilícita aparte de la marihuana en pocas cantidades, significativa estadísticamente solo en el décimo grado, donde la prevalencia —esto es el porcentaje que da cuenta de algún uso en los 12 meses anteriores— bajó en 1,7 puntos al 11,3 por ciento. (Las tasas comparables en el octavo y el décimo segundo grado fueron del 7,4 por ciento y el 18,3 por ciento, respectivamente, en 2008).
“El otro lado de la moneda es que muchas otras drogas consideradas en el estudio no muestran señales de disminución este año, aunque varias de ellas han tenido reducciones en el pasado reciente”, agregó Johnston.
Estas drogas incluyen el LSD, otros alucinógenos tomados como clase, específicamente PCP, éxtasis, heroína, narcóticos aparte de la heroína tomados como clase (y específicamente OxyContin y Vicodin), tranquilizantes, sedantes (incluidos los barbitúricos), y tres llamadas “drogas del club”: ketamina, Rohypnol y GHB,
Varias de estas drogas han mostrado una caída considerable en años recientes, incluidos los alucinógenos y las “drogas del club”. Pero otras numerosas drogas se mantienen cerca de sus máximos recientes de uso, en particular los medicamentos de receta, los narcóticos excepto la heroína, específicamente OxyContin y Vicodin, tranquilizantes y sedantes (incluidos barbitúricos). Johnston apuntó que estos medicamentos de receta son todos depresores del sistema nervioso central.
La proporción general de cada grupo de edad que informó el uso de alguna droga ilícita en los 12 meses anteriores de hecho subió este año en los grados 8 y 12, aunque menos de un punto porcentual. Esto se debe a que la marihuana, que tiende a elevar el índice porque es, de lejos, la más usada de las drogas ilícitas, subió en los grados 8 y 12 en 0,6 u 0,7 punto porcentual, respectivamente. (Ninguno de estos cambios es estadísticamente significativo).
“De modo que, en términos generales, este año debería caracterizarse como uno de cambio limitado y más bien modesto”, señaló Johnston.
Drogas cuyo uso ha disminuido
Las drogas de más importancia en las modestas disminuciones del uso de drogas ilícitas este año, aparte de la marihuana, son los varios estimulantes, incluidos anfetaminas, Ritalin (una anfetamina específica), metanfetamina, cristal de metanfetamina, cocaína y crack.
Anfetamina: su uso alcanzó su máximo más reciente a mediados de la década de 1990 entre los estudiantes de grados 8, 10 y 12. Desde entonces, la prevalencia anual ha caído en más de la mitad entre los alumnos de octavo grado al 4,5 por ciento en 2008 y en casi la mitad entre los de décimo grado al 6,4 por ciento. El uso de anfetaminas alcanzó su cima un poco más tarde entre los estudiantes de décimo segundo grado y ha caído desde entonces en alrededor de cuatro décimas al 6,8 por ciento en 2008. Las disminuciones continuaron este año en los grados superiores, con una reducción estadísticamente significativa en un año en el décimo grado.
Ritalin es una anfentamina medicinal de receta que se usa para el tratamiento del trastorno de hiperactividad y deficiencia de la atención. Su uso al margen de la supervisión médica se midió por primera vez en el estudio de 2001; y ese uso ha estado disminuyendo desde entonces con caídas de un tercio o más al nivel de cada grado escolar. Actualmente, del 1,6 al 3,4 por ciento de los estudiantes en esos grados han abusado de Ritalin en los 12 meses previos, y las disminuciones graduales (no significativas) continúan este año en los grados 8 y 12.
Metanfetamina: llamada a menudo “meth”, su uso ha estado disminuyendo desde que se le midió por primera vez en 1999. La prevalencia anual ha disminuido ahora en casi dos tercios en todos los grados comparado con los niveles de 1999. (Las tasas anuales de prevalencia están ahora en el 1,2 por ciento en el octavo y duodécimo grados, y en el 1,5 por ciento en el décimo grado).
Cristal de metanfetamina: alcanzó este año su punto más bajo desde su cima reciente en 2002, y y tuvo en 2008 una prevalencia anual de solo el 1,1 por ciento. Esto ha caído casi dos tercios desde el nivel de 2002 del 3 por ciento. Este año la disminución del 0,6 de punto porcentual fue significativa.
“El hecho de que el uso de meth y meth cristal no haya prendido entre los adolescentes, y el hecho de que están cayendo de manera continua en popularidad son importantes dado el alto potencial de dependencia que tienen estas drogas”, dijo Johnston.
Cocaína: su uso alcanzó una cima reciente entre los adolescentes a finales de la década de 1990, disminuyó por uno o dos años y luego se ha mantenido relativamente estable por algunos años. Sin embargo, en 2008, mostró una caída adicional en los tres grados, aunque ninguno de estos cambios alcanzó un significado estadístico. Las tasas de prevalencia anual actuales del 1,8 por ciento, 3 por ciento y 40 por ciento en los grados 8, 10 y 12 respectivamente, han caído entre un 30 y un 40 por ciento de las alzas alcanzadas a fines de la década de 1990.
Crack: su uso, que también alcanzó su cima reciente a fines de los años 1990 había disminuido anteriormente un poco en los tres grados, pero en este último ano no mostró reducciones adicionales. Sin embargo la prevalencia anual cayó este año en los grados 8 y 12, y de manera significativa en el duodécimo. Ahora está entre el 1,1 por ciento y el 1,6 por ciento en los tres grados; estas tasas han caído entre el 40 y el 50 por ciento de lo que fueron en sus cimas recientes.