a un viejo amigo”.
Muchos oficiales cubanos estudiaron en academias soviéticas y gran parte del armamento de la isla es de esa procedencia, aunque parte se ha modernizado a partir de la industria nacional.
Cuba no ha importado armas en los últimos 18 años, sólo repuestos desde Rusia, según las autoridades.
“Es una histórica ocasión, y me alegra que rusos y cubanos vuelvan a ser amigos”, dijo a la AFP Amy, una turista australiana de 48 años, que llegó al litoral atraída por los cañonazos que escuchó.
Los guardiamarinas rusos serán recibidos por el jefe de la MGC, vicealmirante Pedro Pérez Betancourt; visitarán la Catedral Ortodoxa Rusa y el monumento al Soldado Internacionalista Soviético, en el oeste de la capital.
Según fuentes diplomáticas rusas, el “Almirante Chabanenko” podrá ser visitado por la población cubana, un momento que Rodríguez y Cruz esperan con ansiedad: “Más allá de las interpretaciones políticas que puedas hacer, subirte a un destructor ruso es una oportunidad que no tienes todos los días”, dijo el primero.