¡Qué manera de trabajar la de los diputados cubanos! Casi son dignos de admiración. Mientras el resto del mundo –con rarísimas excepciones-, celebra en estos días la Navidad u otras festividades de carácter religioso, los parlamentarios se reúnen en La Habana para conocer los problemas del país.
No hay duda que ésta es otra característica sui géneris de ese “Parlamento”, que merece un lugar en el libro Güines de los récords. Hay otras, pero ésta es de las buenas.
Los diputados cubanos se reúnen sólo dos veces al año durante un par de días, y una de las fechas escogidas para tan ardua tarea es, precisamente, la que marca la festividad religiosa más importante del Cristianismo y de la tradición hispana, que es también un elemento integrador de la cultura y las costumbres de nuestra región. Mientras sus “colegas” guardan la fecha para estar en familia y honrar sus tradiciones los diputados cubanos la ignoran, como para subrayar el carácter laicista del Estado que proclama la constitución socialista modificada en 1992.
¿No hay aquí un elemento contradictorio en esa voluntad de integración con el resto de Latinoamérica expresada por las autoridades del régimen en los últimos tiempos? Yo creo que sí.
En efecto los diputados cubanos están reunidos; y a su presidente, Ricardo Alarcón parece que le molesta que los periodistas que podemos, le recuerden que la Constitución vigente establece sólo dos días de reuniones, dos veces al año, para que los diputados levanten la mano y den su aprobación a los decretos y leyes que dicta el Consejo de Estado.
Lo digo porque Granma, el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, citó el jueves al señor Alarcón afirmando que la aprobación de la nueva Ley de Seguridad Social, por ejemplo, que aumenta en cinco años la edad de retiro de los trabajadores “no será el resultado de la reunión de un día o dos de los diputados, como suele informar la prensa extranjera, sino del análisis y las opiniones de millones de trabajadores que participaron en el proceso de consulta popular, como parte del ejercicio legislativo realizado durante meses”.
Claro que el “ejercicio legislativo” al cual se refiere Alarcón es nada más y nada menos que las reuniones que organizan los sindicatos controlados por el régimen para informar y recoger opiniones de los trabajadores sobre dicha ley de Seguridad Social.
Para “el mercado de la política externa” ese “parlamentarismo
...