• Los neumáticos con una presión inferior a la adecuada pueden aumentar el consumo de carburante hasta en un 4 por ciento
• Conviene mantener una distancia razonable con respecto a otros vehículos para disponer de un amplio campo visual sobre la circulación y así evitar frenazos y aceleraciones innecesarias
¿Se puede disminuir el consumo de combustible mediante unas sencillas y pequeñas adaptaciones en las costumbres cotidianas?. Según los expertos en ahorro energético, esta medida no sólo es posible, sino que además resulta imprescindible en los actuales momentos de crisis económica y deterioro medioambiental.
Para conseguir este objetivo la Asociación Europea de la Industria del Petróleo y la Comisión Europea han elaborado un decálogo de consejos de conducción eficiente para ayudar a los conductores a reducir el consumo de carburante y contribuir a un estilo de vida más limpio y seguro. ¡Realmente funcionan: sólo tienes que aplicarlos al pie de la letra!.
1.- Observa las instrucciones de mantenimiento de tu coche y revisa periódicamente el nivel de aceite. De ese modo obtendrás más rendimiento de tu vehículo y reducirás las emisiones de dióxido de carbono (CO2).
2.- Revisa la presión de los neumáticos todos los meses. Los neumáticos con una presión inferior a la adecuada pueden aumentar el consumo de carburante hasta en un 4 por ciento, según datos de la Agencia Internacional de la Energía.
3.- Retira el peso innecesario del maletero o los asientos traseros. Cuanto más cargado vaya el coche, más tendrá que trabajar el motor y más carburante consumirá.
4.- Cierra las ventanillas, especialmente cuando circules a alta velocidad y retira el portaequipajes cuando esté vacío. Así se reduce la resistencia al aire y se puede disminuir el consumo de carburante y las emisiones de CO2 hasta en un 10%.
5.- Utiliza el aire acondicionado sólo cuando sea necesario. Su uso excesivo aumenta el consumo de carburante y las emisiones de CO2 hasta en un 5 por ciento, según cifras de la Comisión Europea.
6.- Inicia la marcha nada más arrancar el motor y apágalo cuando estés detenido durante más de un minuto. Los motores modernos están diseñados para ser más eficientes cuando el conductor comienza el trayecto nada más arrancar el vehículo.
7.- Conduce a velocidades razonables y sobre todo, házlo con suavidad. Cada vez que aceleras o frenas bruscamente, el motor consume más carburante y produce más CO2.
8.- Sube de marcha lo antes posible. En las marchas largas (cuarta, quinta o sexta) es cuando menos carburante se consume.
9.- Trata de anticiparte al tráfico. Mantén siempre una distancia razonable con respecto a otros vehículos para disponer de un amplio campo visual sobre la circulación y así evitar frenazos y aceleraciones innecesarias.
10.- Considera la posibilidad de compartir el coche con otras personas para ir a trabajar o incluso en tu tiempo libre. Ayudarás a reducir el tráfico y el consumo de carburante.
Además, según el “Manual de Conducción Eficiente” editado por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE), brinda otros consejos y técnicas de conducción que puedan ahorrar combustible y reducir de paso la emisión de gases contaminantes, en especial de CO2, a la atmósfera.
El IDAE aconseja arrancar sin pisar el acelerador y mantener, siempre que sea posible, una velocidad uniforme porque “apretar” el acelerador aumenta el gasto de carburante.
Conducir a altas velocidades aumenta el consumo de combustible, según este organismo, que recuerda que los fabricantes de automóviles hacen los cálculos sobre el consumo de combustible de sus vehículos a 90 kilómetros por hora, la velocidad a la que menos consumo se gasta. Cuando se viaja a 120 kilómetros por hora se consume un 30 por ciento más de combustible: una cifra nada desdeñable.