Bertha Antúnez
Publicado el 02-09-2009
Cubanos en Ginebra:
denuncia andante, física
Relata Bertha Antúnez, a su regreso a Miami luego de participar en el foro paralelo al del régimen de Cuba en el cónclave sobre los derechos humanos
Por Ena Curnow Diario Las Américas
en Ginebra su terrible experiencia y dijo que su caso era sólo un ejemplo de lo que sucedía con otros muchos presos políticos. Pernet se opuso a la dictadura de los Castro, desde muy joven. Estuvo castigado en los campos de concentración de la U.M.A.P. (Unidad Militar de Ayuda a la Producción), allí sufrió represión, hostigamiento y persecución. Ante el acoso, decide escapar del país y fue descubierto y sancionado, acusado de “robo con fuerza”. Extinguió la pena en 1983, pero posteriormente es condenado por una causa de propaganda enemiga, y de nuevo condenado a 5 años de cárcel. Por las condiciones infrahumanas: la humedad en la celda, la negativa de posibilitarle tomar aire y sol, la ineficiente alimentación y un conjunto de malos tratos, su salud se resquebraja. En 1997, pudo salir de nuevo de la prisión, pero no ceja en su lucha y crea la delegación provincial del Partido 30 de Noviembre “Frank País”, en la región central de Cuba. Al tiempo que actúa con el Club de Presos y expresos políticos. En el año 2000 funda el Movimiento Nacional de Derechos Humanos “Mario Manuel de la Peña” y después la Biblioteca Independiente 20 de Mayo.
El 19 de marzo 2003 fue detenido y sancionado en juicio sumario a 25 años de privación de libertad por el supuesto delito de poner en peligro la independencia y la soberanía de la patria, en la llamada Causa de los 75. Estuvo en la prisión de Guanajay, en la Habana, sujeto a un severo régimen que sólo le permitía recibir visitas cada 6 meses durante dos horas, en total aislamiento. El 31 de enero 2004 fue trasladado a la prisión de Las Mangas de Bayamo, en la región oriental. En ese momento ya padecía hipertensión arterial, úlcera y tuberculosis. Precisamente en uno de esos cambios de prisión (el 10 de diciembre 2004) sufrió un accidente automovilístico (que según denunció en Ginebra pudo haber sido premeditado para acabar con su vida). El iba esposado de pies y manos y producto del golpe y de que no le prestaron la debida atención médica, quedó inválido y perdió un ojo. Pernet logró salir de la cárcel y marchar a España por la presión internacional y la gestión de España y la Unión Europea.
Bertha Antúnez también expuso en Ginebra el caso de su hermano, quien desde corta edad fue sancionado a 17 años de cárcel y durante todo ese tiempo sufrió en carne propia todo tipo de violaciones de los derechos humanos por parte del régimen castrista, y subrayó: “También dije todas las humillaciones, malos tratos, de que fuimos objeto toda su familia. Yo llegué hace muy poco de Cuba, por eso todo lo tengo tan fresco en la memoria”.
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