de fracción o grupo. No puede deducirse, por tanto, que haya pugnas dentro del Partido. Escribo porque sigo luchando, y lo hago en nombre de las convicciones que defendí toda mi vida”, dijo entonces, en respuesta a la polvareda que generaron sus palabras y la supuesta contradicción con su hermano.
En un año en que la elección de Barack Obama como presidente de Estados Unidos marcó un cambio fundamental en el mapa de la política exterior cubana, la pluma de Fidel Castro tampoco ha dejado de criticar al nuevo inquilino de la Casa Blanca.
Lo hizo durante la campaña electoral y desde finales de enero le ha dedicado cinco artículos en los que ha reiterado sus dudas sobre un presidente al que ha acusado este año de “compartir el genocidio contra los palestinos”, y de “soberbia” y “abuso” por no devolver a su país la base naval de Guantánamo.
El ex presidente cubano ha comentado hasta las dudas que le generaba el apellido del jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Rahm Emanuel.
En lo que no ha sido prolífico en los últimos doce meses Fidel Castro ha sido en las imágenes.
Fidel Castro sólo ha aparecido en un vídeo, con el presidente venezolano, Hugo Chávez, y el presidente Raúl Castro, en junio pasado, y sus fotografías aparecen con cuentagotas cuando recibe a un dignatario extranjero.
El ex presidente se ha retratado con el ahora patriarca de la Iglesia Ortodoxa rusa, Kiril Gundjaev, y los presidentes de China, Hu Jintao; de Argentina, Cristina Fernández, y de Chile.
Todas las fotografías fueron publicadas fuera de la isla, salvo la de Hu, que también fue difundida en Cuba, y en el caso de Bachelet hubo que esperar cinco días a que la prensa local las mostrara.
Castro ha señalado este año que está “bien”, pero llamó a los dirigentes del país a no “sentirse comprometidos” por sus “eventuales Reflexiones”, “gravedad” o “muerte”.
“He reducido las Reflexiones, tal como me había propuesto para el presente año, a fin de no interferir ni estorbar a los compañeros del Partido y el Estado en las decisiones constantes que deben tomar frente a dificultades objetivas derivadas de la crisis económica mundial”, señaló a final de enero.
El comentario se produjo semanas después de acompañar con un sonoro silencio la conmemoración del medio siglo de la revolución cubana, el pasado 1 de enero, día en el que mandó un mensaje de felicitación a los cubanos de apenas 16 palabras.