Al diseñar el Insight 2010, el objetivo de la Honda era crear un auto híbrido que fuese no sólo práctico sino que tuviese un precio al alcance de compradores responsables con un presupuesto limitado, dándoles otra opción a los clientes que no puedan comprar un Civic Híbrido o un Toyota Prius.
Esto puede sonar fácil, pero fue un reto mucho mayor. Consideremos que un auto híbrido de gasolina y electricidad es una máquina complicada, dadas todas sus baterías, motores eléctricos, sensores, pedales, etc. Por ejemplo, el Prius actual tiene 370 patentes para el motor y transmisión solamente. No en balde la mayoría de los híbridos cuesta miles más que los modelos equivalentes con motor de gasolina solamente.
Además, el yen japonés ha subido en comparación con el dólar y está obligando a aumentar el precio del Insight, que Takeo Fukui, el presidente de Honda, ha dicho quiere que no pase de $20,000 para el modelo básico.
Aunque Honda no anunciará los precios hasta poco antes de que el Insight se ponga a la venta a principios de abril, las cifras adquieren importancia ahora que Toyota se prepara para vender un Prius rediseñado, que se espera ofrezca un mejor millaje, a fines de la primavera. Si el Insight no puede ganarle al Prius en economía, tendrá que ofrecer un mejor precio.
Honda dice que el Insight producirá 40 millas por galón en ciudad y 43 en carretera. Estas cifras no parecen particularmente muy de un híbrido – el Smart Fortwo de gasolina solamente está clasificado en 33/41 – especialmente para un carro cuyo gemelo de nombre, el Insight del 2000 al 2006, tuvo fama de ofrecer una economía que casi llegaba a 70 m.p.g. (Bajo las fórmulas del gobierno recientemente revisadas, el Insight hubiese tenido una economía combinada entre ciudad y carretera de 52 m.p.g.)
“El Insight original era el campeón de la economía,” dijo Kurt Antonius, un vocero de American Honda. “Pero era a costa del precio y su factibilidad, que limitaban su potencial de mercado.” El Insight original tenía capacidad sólo para dos pasajeros y un espacio de carga muy limitado.
El Insight 2010, al igual que el Prius, es un modelo de cinco puertas. “El nuevo Insight hubiera podido dar más economía de combustible,” me dijo en diciembre el ingeniero principal, Yasunari Seki. “Pero entonces hubiera sido más caro.”
Aunque el nuevo Insight ofrece menor millaje que el original, Honda lo ha llenada de medidores y pantallas con la intención de entrenar a los chóferes a ser más económicos. Por ejemplo, el color del fondo del marcamillas cambia de azul a verde a medida que uno maneja en forma “más responsable para el medio ambiente”. El chófer que maneja con cuidado para que el auto rinda más es premiado con un trofeo digital rodeado de una guirnalda que se ilumina en la pizarra.
Vigile los medidores y uno puede mejorar su millaje – a menudo por encima de las clasificaciones E.P.A. oficiales. En mi prueba inicial del Insight, en la exhibición para la prensa en Arizona, yo no mejoré las cifras E.P.A. Pero otros periodistas que manejaron por la misma vía dijeron que pasaron de 60 m.p.g. En una prueba posterior, yo también lo logré. Así que, obviamente, su millaje puede variar.
Pero aún antes de que el Insight se ponga a la venta, Toyota puede haberle ganado al nuevo híbrido de la Honda. El Prius 2010 rediseñado que se presentó en enero en la Exhibición de Autos de Detroit, dice que llegará a 50 m.p.g., lo mejor de la industria. Y aunque Toyota sugiere que su nuevo Prius le ganará al Insight en millaje, posiblemente cueste mucho más; el Prius 2009 empieza en $24,095, y con todos los extras puede costar casi $28,000.
Fuera del millaje, el Insight tiene otros problemas. Sus líneas, por ejemplo, pues su aspecto francamente parece una copia del Prius 2004-9. Aunque usted no considere el diseño un poco corriente, como me pasa a mí, tiene que aceptar que una vez que el nuevo Prius rediseñado esté en el mercado, las líneas del anterior parecerán viejas. El Insight se quedará usando ropa fuera de moda para los próximos cinco años más o menos.
Honda insistió en que no tenía mucha latitud para desarrollar un aspecto más distintivo. “Usted habla de la similitud con el Prius, pero los fundamentos de aerodinámica y cubierta llevan a los diseñadores a lo mismo, no importa cuál sea la marca,”dijo el Sr. Antonius. “Un Ferrari 599, Corvette y Aston Martin comparten líneas similares basados en lo que están tratando de lograr.”
Antonius sugirió que el nuevo Insight tomó algunas líneas de su tocayo. Su distintiva nariz recuerda el FCX Clarity, un Honda experimental movido por células de hidrógeno.
Pero no hay duda de que el Insight es un híbrido, o de que es un Honda. Por dentro y por fuera, el Insight está equipado como un miembro total de la familia. Su aspecto es el de un modelo bien pensado, fielmente ejecutado y se siente substancial, aunque no tan acolchado como el Civic Híbrido. Los dos carros comparten algo de su contenido, pero la compañía no quiso decir cuánto.
El motor es una versión más pequeña del sistema Integrated Motor Assist de la Honda. Hay un motor de 1.3 litros, 4 cilindros y 98 caballos de fuerza, ayudado por un generador y motor eléctrico con 13 caballos de fuerza. El nuevo Insight no puede arrancar en la modalidad toda eléctrica, pero sí puede funcionar sólo con electricidad a velocidades muy bajas.
Honda dice que el motor se inclina más a la vivacidad que a la economía máxima, pero el Insight se siente algo lento en movimiento. El la modalidad “Econ” es aún más lento. El peor enemigo aquí no es el motor sino la transmisión variable – no se ofrece manual o automática convencional – que suena como si necesitase una visita a la Aamco. La transmisión es un compromiso entre la eficiencia de una manual y la facilidad de una automática, pero parece ruidosa y áspera porque deja que el motor corra aparentemente fuera de sincronización con la velocidad del carro.
Los modelos básicos no tienen control de estabilidad, que se da de narices con la campaña de “seguridad para todos” de la Honda. Para obtener este detalle de seguridad hay que ir al modelo EX más caro, que incluye control de crucero, información de funciones, espejos con calefacción y limpiaparabrisas intermitentes. Así que el modelo básico con el precio bajo puede que no sea tan atractivo después de todo.
A pesar de que sólo pesa 2,723 libras, el Insight básico se siente firme en la carretera; tiene buenos modales, es predecible y ágil aunque no rápido. Se parece bastante al actual Prius, lo que quiere decir que es un poco menos sofisticado que el Civic Híbrido.
El “power steering” eléctrico es suficiente. El Insight tiene un tamaño conveniente, fácil de estacionar. Y en teoría puede acomodar a cinco personas, aunque tres adultos no querrían compartir el asiento trasero. El Insight es ligeramente más pequeño por fuera que el actual Prius, pero un poco más grande por dentro.
El paquete de baterías híbridas y la unidad electrónica son lo suficientemente compactos para caber bajo el espacio de carga del baúl. Esto permite que el respaldar del asiento posterior puedan doblarse (algo que no se puede hacer en el Civic Híbrido). En esta configuración la capacidad de carga es de unos enormes 16 pies cúbicos.
Parece que en la mayoría de sus especificaciones Honda usó el actual Prius como guía y le hizo ligeras mejorías general. Todo lo cual pudiera no importar si el nuevo Prius resulta ser un carro significativamente mejor.
Dejando a un lado las rivalidades, si usted puede olvidarse por un momento de que el Insight es un híbrido, puede considerarlo contra los estándares de los vehículos regulares. Cae lógicamente dentro de la línea de Honda, por encima del Fit de $15,000 (que rinde 35 m.p.g. en carretera) y el Civic de gasolina por $16,000 (36 m.p.g.) y por debajo del Civic Híbrido de $24,000 y 45 m.p.g.
En ese contexto, el nuevo Insight se puede considerar un buen carro económico, híbrido o no. Y ¿no es mejor celebrar lo que es el Insight, que quejarse de lo que no es?