El general presidente Raúl Castro, ha coronado el desfile de personalidades políticas por La Habana durante el mes de febrero, con una importante visita: El ex ministro francés de Cultura y actual diputado socialista, Jack Lang, Enviado Especial del Presidente de Francia, Nicolás Sarkozy.
Aunque Lang no tiene el rango de los presidentes que lo presidieron en sus respectivos peregrinajes a Cuba su presencia en La Habana, como portador de un mensaje de Sarkozy, para “revitalizar las tradicionales relaciones políticas, económicas y de cooperación bilateral” -como informó Granma-, tiene un peso político mayor que el de los Excelentísimos Presidentes de Panamá, Ecuador, Argentina, Chile y Guatemala, que en ese orden, viajaron a La Habana para congratular al general presidente.
No cuento la habitual presencia en la capital cubana del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, porque la incuestionable generosidad de sus bolsillos petroleros, es todavía insuperable.
No hay dudas de que Francia puede ofrecerle a Cuba, mucho más de lo que pueden sus correligionarios latinoamericanos. Y en esto de aprovechar lo que le ofrecen, los castristas han demostrado a lo largo de medio siglo, que no pierden la oportunidad.
Como emisario especial de Sarkozy, Lang estuvo en La Habana una semana y sostuvo dos entrevistas con Raúl Castro, de dos horas y media cada una.
¿Qué busca Francia en Cuba? El propio Lang se encargó de responder la pregunta durante una entrevista difundida por Radio Francia Internacional: “El diálogo que hemos establecido con Raúl Castro y los cubanos nos permitirá ir mucho más lejos y a partir de esto, el presidente francés tomará algunas iniciativas a escala internacional, en particular con Estados Unidos”.
Las “iniciativas” francesas, referidas en particular con Estados Unidos, apuntan a la eliminación de las sanciones económicas a Cuba y a la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Francia considera que el general Raúl Castro, representa una oportunidad de cambio en Cuba; que “le Monsieur Président” Castro está dispuesto a limar asperezas con Estados Unidos, aprovechando la nueva administración de Barack Obama.
“Está preparándose para la transición y un eventual diálogo con Estados
Unidos, pues sin duda Cuba está llamada a conocer otros cambios”, dijo Lang quien afirmó que se encontró con un Raúl Castro “muy relajado” durante sus conversaciones.
Sólo como una observación curiosa, me pregunto si lo había conocido o visto antes tenso.
Sea cual fuere el papel que la diplomacia francesa quiera jugar
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