En la vida y el actuar del padre José Luís Menéndez, párroco de la iglesia católica Corpus Christi, la máxima de que en la trayectoria de cada individuo determinan mucho las circunstancias, se convierte en un ejemplo práctico.
Salió de Cuba siendo un adolescente, creció en España, donde se ordenó hace 31 años y finalmente se radicó en Estados Unidos.
Quizás la habilidad de adaptación que se vio obligado a desarrollar en este peregrinaje, le permitió descubrir su vocación por la aventura y las causas difíciles “que verdaderamente me apasionan porque soy un romántico, me gustan los retos”. –comentó el sacerdote en entrevista concedida a Diario Las Américas.
A lo mejor por esta razón, en el corazón del vecindario de Allapattah del que sólo trascienden a los medios los hechos delictivos y otros fenómenos comunes a las condiciones de desventaja social prevalecientes allí, el padre Menéndez decidió convertir su parroquia en un sitio “donde las personas descubran sus propios valores, desde la fe, para que también consideren que son merecedores de un estilo de vida diferente”.
Han comenzado por los niños, por razones obvias, “porque ofreciéndoles esa perspectiva desde pequeños, aprenden a tener aspiraciones, fortalecen la autoestima y asimilando esos hábitos pueden también llevar nuevos conceptos a su seno familiar”.
“Hay quienes nos han cuestionado la forma de hacerlo porque dentro de las posibilidades existentes escogimos el arte y con la ayuda de algunos músicos de la Miami Symphony Orchestra iniciamos un proyecto para el aprendizaje de la música de concierto, al cual hasta el momento se han incorporado 45 niños y tenemos treinta en lista de espera para los cuales, la única limitante es la carencia de recursos económicos necesarios que nos permitan la adquisición de instrumentos de cuerda, utilizados para la ejecución de las piezas”.
“Desgraciadamente hay quienes piensan que a los pobres sólo ofreciéndoles comida y medicina les estamos haciendo un favor, pero esos criterios no tienen en cuenta que los humanos somos seres espirituales y si no ofrecemos a las personas la posibilidad de alimentar ese espíritu, sólo tendremos al animal que actúa por instinto. Aseguraba el padre Menéndez y añadía “quien se eduque en descubrir el lado sensible de las cosas, será capaz de tratar con sensibilidad a los hijos, a la pareja, aprenderá a respetarse a si mismo y esas son las cualidades que buscamos desarrollar en los niños incorporados a este proyecto”.
El padre Menéndez aseguró que la aplicación de estos principios se corresponde exactamente con la creencia promulgada por los seguidores de los principios de Cristo de que No sólo de pan vive el Hombre.
“Por eso para la materialización de estas acciones de tipo social y educativo con la población de nuestro vecindario, le digo a todo el que nos visita y aspira a participar en su mejoramiento que no vengan a ofrecernos recetas como posibles soluciones, sino a interesarse por lo que realmente necesitamos”.
La autoridad para esta afirmación se la concede al padre Menéndez el relacionarse a diario con las personas de ese barrio, convivir con ellos, conocer sus problemas y compartir sus penas como las que escuchó de labios de una niña en un acto de confesión donde sólo pedía que en su casa hubiese la posibilidad de pagar las cuentas para dejar de escuchar peleas entre sus padres.
“Nunca olvido quien fue el que me llamó a trabajar -aseguró. La certeza en que esta labor la realizo por un llamado de Dios, nunca la pierdo de vista y por este mismo concepto valoro a los seres humanos por su esencia, por lo que llevan adentro. No por ser católicos o no, por la clase social a que pertenezcan, por ser ricos o pobres, por su orientación sexual, si no por sus acciones, que en mucho están determinadas por las circunstancias. Por eso es que en Corpus Christi nos esforzamos por lograr que los niños alcancen a tener una imagen positiva de ellos mismos”.
La iglesia además sostiene otros proyectos como el del centro médico Rosario de la Cueva de Iglesias (en memoria a la madre del cantante Julio Iglesias, por importantes donaciones que hiciera Carlos Iglesias para la construcción del edificio). Esta clínica existía anteriormente en áreas de la Iglesia de San Juan Bosco, en la Pequeña Habana y ahora reubicado en Corpus Christi se mantiene ofreciendo servicios a los antiguos pacientes, además de las personas de bajos recursos residentes en las zonas de Allapattah.
También se colecta y reparte comida para los necesitados y se está creando un Centro Cultural Iberoamericano que será un complejo donde se destaquen las raíces coloniales españolas de la Florida “que en lo fundamental se desconocen”.
Como parte de este proyecto está diseñada una sala donde se expongan reliquias de la historia cubana perteneciente a la etapa de la República, desde el día en se firmara la constitución de 1902. Así mismo, una iglesia que atesorará obras de arte perteneciente a los siglos XVII y XVIII peruanos, con su plaza central, para realizar eventos a la usanza que solían hacerse en cualquiera de las ciudades coloniales fundadas en nuestros países de Latinoamérica.
La composición social del vecindario donde se encuentra la Iglesia Corpus Christi, en estos momentos es mayoritariamente hispana, de diversas nacionalidades, también hay afro americanos, y en menor medida, algún vestigio de población blanca, según informara el sacerdote.
El padre Menéndez aseguró en sus declaraciones que la única limitante para el desarrollo y extensión del proyecto musical con los niños son los recursos económicos porque los instructores están garantizados con músicos de la Miami Symphony Orchestra.
“Lo mismo sucede con la edificación del Complejo Cultural para el que tenemos el área, los planos, los especialistas que nos asesoran y el material artístico y documental necesarios. Lo único que se requiere es la voluntad de personas con recursos que amen los sueños y se interesen en patrocinar esta obra”.
Para quienes se muestren escépticos con los proyectos de la Iglesia Corpus Christi el padre Menéndez recuerda que la fe va siempre más allá de lo que permite cualquier razonamiento lógico y que “por la fuerza de la fe en la historia se recogen verdaderas proezas como el descubrimiento de América y la iglesia que fue capaz de fundar Jesús con sólo 12 hombres, de los cuales uno le traicionó”.
Los niños que integran la orquesta de cuerdas de la Iglesia Corpus Christi oscilan entre las edades de ocho y catorce años, han ofrecido ya un total de cinco conciertos y entre ellos, por iniciativa de Amarilly Fridegotto, de la Miami Symphony Oschetra, fundadora y directora de la orquesta infantil, efectuaron lo que ella denominó un gemelaje o hermandad con la orquesta infantil de residentes de Key Biscayne.
Quienes se interesen en apoyar estos proyectos que pudieran resultar en que vaya desapareciendo paulatinamente esa imagen indeseada de área prohibida de la ciudad, relacionada con Allapattah, pueden dirigirse a las oficinas de la Iglesia Corpus Christi o contactar al padre José Luís Menéndez a través del correo electrónico frmenendez@hotmail.com