Una tormenta de nieve por lo regular toma a la gente por sorpresa y los caminos son casi intransitables para los que no tienen práctica. A nadie le hubiera extrañado que yo pusiera a prueba un poderoso y nuevo sedán deportivo en un día así. Pero el carro era un Volkswagen CC – un modelo elegante que la VW dice es un cupé de cuatro puertas – reforzado con tracción opcional en las cuatro ruedas llamada 4Motion. Yo me preparé para un recorrido bajo la nieve y ¿saben que? Cuando otros carros iban quedando por el camino, yo me divertía.
Es cierto que yo tengo alguna experiencia manejando en el invierno, desde la cabaña de mi familia en el norte de la península de Michigan, y Porsches en un lago helado en Suecia. Pero hacía tiempo que no me divertía tanto en resbalosos caminos como lo hice en el CC.
Este excelente recorrido en hielo lo hice con gomas de bajo perfil de 18 pulgadas para todo tiempo. Si se le ponen gomas de invierno tendríamos un sedan que, fuera de la diferencia en altura del piso, le pudiera ganar a muchos SUV.
Pero el elegante modelo tenía más sorpresas.
Cuando se presentó en la Exhibición de Autos de Detroit del 2008, yo me encogí de hombros. Después de todo el CC es un hijo del Passat (y en otros mercados se vende con el nombre de Passat CC), un carro familiar que en su actual forma está entre los de mediano perfil. Y como otros cuatro puertas tratando de disfrazar sus raíces de sedán bajo un techo arqueado – un truco que la Mercedes-Benz hace brillantemente con el CLS – el concepto CC me parecía iba a ser una copia más de un carro caro.
En su defensa, el VW es el que menos cobra en esta clase “Ivy League” que pronto incluirá modelos del Audi y Porsche y quizás Aston Martin y Lamborghini.
Mi reacción inicial, alérgica, fue que el CC era simplemente un intento exagerado, demasiado caro de crear un sedán de lujo. La VW no se ha lucido en esta clase, retirando su Phaeton, de un precio de casi seis cifras, del mercado estadounidense en el 2006 después de tenerlo tres años en los salones de exhibición.
Pero no hay nada que me guste más que un carro que me hace quedar mal y se lanza a cien millas por hora. CC son las iniciales de “Comfort Coupe”, es decir, Cómodo Cupé. Este modelo deportivo de tracción delantera, con 200 caballos de fuerza, motor con turbocargadores, de 3 litros, inyección directa y cuatro cilindros, empieza en $27,850 con una transmisión manual de 6 velocidades. Este es el modelo económico.
Si queremos un V-6 de 3.6 litros inyección directa con 280 caballos de fuerza – disponible solamente con una transmisión automática Tiptronic de 7 velocidades y mucho equipo estándar – ya se llega a $39,450. El sistema 4Motion, que no se ofrece con el CC de 4 cilindros, lleva el precio básico del V-6 a $40,550.
Esto hace que el CC sea no sólo un Volkswagen caro, sino un sedan caro entre sus iguales. El modelo de 6 cilindros tiene un precio muy por encima de un Mazda 6 con igual equipo o un Nissan Maxima, y muy cerca de competidores de las mejores marcas del mercado con tracción trasera o tracción en las cuatro ruedas. Estos incluyen no sólo al Infiniti G37, Cadillac CTS, Mercedes C350 y BMW 3 Series, sino al propio primo del VW, el Audi A4, un carro que comparte sus más importantes componentes, incluyendo el sistema de tracción en las cuatro ruedas.
El precio del CC pudiera causar cierto asombro entre los compradores del Honda Accord o del Chevy Malibu, pero este VW nunca se destinó a familias que cuentan los centavos. Está encaminado a un nicho, dentro de un nicho: chóferes enamorados de la ingeniería, diseño y sensación de la ingeniería alemana. Pero también son clientes que no se dejan influir por las marcas y a los que no les gusta parecer pretenciosos en cuanto a marcas.
Afortunadamente, el CC es la VW en su mejor expresión, un modelo que se siente especial comparado con la competencia asiática y sin embargo cuesta menos que un Audi, Benz o BMW. Es un buen lugar en el mercado que la VW había cedido en años recientes.
Este sentido se nota en el interior, con sus detalles de lujo y el acabado y exactitud que distinguen las marcas VW y Audi. Los asientos crema y negros de mi modelo V-6 de prueba venían forrados en cuero que recuerda los asientos de un Ferrari o un Maserati. También eran más elegantes que los asientos de un Audi A4, uno de varios momentos en que yo preferí el CC al A4, un carro que cuesta muchos miles de $ más.
Aunque la VW ha producido algunos de los peores controles de navegación y audio del negocio – el sistema del Phaeton hacía que el BMW iDrive pareciese el Dr. Seuss – el CC tiene de los mejores. La escala del mapa y los nombres en las calles se entienden y son lógicos, incluso las señales que marcan las rutas a seguir. El espacio para guardar es generoso, con una honda consola al centro, un cubículo con tapa cerca de la rodilla del chofer y dos bandejas que salen de la pizarra. Un par de sostenedores triangulares en la consola son espacios apropiados para los teléfonos celulares y los BlackBerrys, algo que muchos carros no traen.
Las aberturas de las puertas del VW son menos eficientes; bien sea al frente o atrás, la altura no es mucha para un sedan de este tamaño, lo que obliga a los chóferes altos a tenerse que doblar mucho para poder entrar. Al igual que el Mercedes CLS, el asiento trasero sacrifica algún espacio arriba y algo de visibilidad por las líneas, con la inclinación del techo limitando ese espacio.
Los asientos traseros tampoco son prácticos. Son dos asientos individuales separados por una consola fija central, que no permite acomodar a un quinto pasajero. VW dice que esto va de acuerdo con la personalidad deportiva del carro, pero el CC no es un Bentley Continental y bien pudiera, al menos, ofrecer la opción de sentar a cinco pasajeros.
En la carretera, el motor de 3.6 litros demostró su gran potencia, con buena aceleración como consecuencia de su par de 265, Pesando 3,854 libras, el CC con tracción en las cuatro ruedas pesa 120 libras más que el Audi A4 3.2, y sin embargo es más rápido, con 15 caballos de fuerza más y 22 más de par. La transmisión de 6 velocidades cambia muy bien, ya sea en automática o cambiando manualmente.
La versión V-6 del CC está tan llena de detalles de lujo, desde un quitasol trasero hasta faros delanteros de xenón y una suscripción de seis meses al sistema de radio Sirius, que no hacen falta muchas opciones. Mi modelo de prueba tenía un paquete de tecnología de $2,649 que incluía el sistema de navegación y cámara retrovisora, llevando el precio a $42,630. Esto se compara con un Audi A4 V-6 con equipo similar por unos $47,000.
Así que el VW es o una exageración o un buen negocio, dependiendo de cómo usted considere los sedanes deportivos alemanes. Quizás yo esperaba demasiado del Audi A4. Pero no se puede negar mi impresión final: El CC se siente fresco, divertido y diferente en una forma que no se sentía el Audi.
El fallo de la VW para vender el Phaeton a los estadounidenses fue en parte el resultado de presentar una pregunta para la cual no había una buena respuesta: ¿Por qué, se preguntaban los compradores, he de comprar un VW de $75,000 cuando puedo tener un Audi A8 por casi el mismo precio?
Esta vez, dentro de un precio más realista, el VW le gana a su primo. Pase algún tiempo en el CC – yo recomiendo un día de nieve – y se preguntará como yo: ¿Por qué gastar más comprando un Audi?