Publicado el 04-03-2009
Diálogo Nacional
Declaración de la junta ampliada del CCPDH
en siervos y esclavos. Son sólo disidentes mentales. No en vano uno de los más altos rectores de la Iglesia Católica Cubana ha argumentando –con mucha razón- que la sociedad cubana padece del síndrome de Indefensión Adquirida. Es cierto, pero aun así, le hemos arrebatado espacios a la tiranía. Ejemplo de ello esta en que no han podido evitar que continúen su labor humanitaria las Damas de Blanco, los Periodistas y las Bibliotecas Independientes, los activistas de Derechos Humanos, los blogueros y comunicadores cibernéticos, y es por ello que continuamos insistiendo en ¿Por qué no le podemos arrancar a la dictadura la necesidad de un Diálogo Nacional?
Nosotros tenemos que demostrarle a la opinión pública internacional y sobre todo a nuestro confundido pueblo cubano, que es el régimen de Cuba el que no quiere y teme al diálogo nacional, pero que la oposición cívica interna y externa y el pueblo cubano si están dispuestos a discutir ideas y proyectos y a realizar los cambios necesario Entre Cubanos, y que no somos el obstáculo de la muy necesaria evolución que requiere nuestro querido país.
La historia cubana está llena de acontecimientos y experiencias útiles como fue la etapa de los pasados años 38 y 39 cuando el gobierno de Fulgencio Batista después que había combatido a la oposición con métodos violentos para perpetuarse en el poder, se alcanzó un acuerdo nacional entre las partes lográndose la Constitución de 1940 en la cual nuestro pueblo conquistó una democracia estable. Sabemos que las condiciones no son iguales y que no es lo mismo una dictadura de derecha a un sistema totalitario como el que domina a Cuba, pero en aquella época también existieron pesimistas, opositores que no creían que por la vía pacífica se podían llevar a cabo los cambios que Cuba necesitaba. Por ello debemos ser todos positivos, nunca perder la fe y no dejarse llevar por quienes desalientan y repiten con fuerza ideas negativas y se convierten en obstáculos y portadores de división de la lucha por una Cuba libre y democrática.
Estamos convencidos que si logramos un cívico Dialogo Nacional entre las diferentes partes del drama cubano veremos la posibilidad del arranque de las realizaciones de todos los cambios democráticos, económicos y sociales que el país necesita. Llegue por este medio a todos los disidentes del interior y exterior de la isla, y a todo nuestro pueblo en general la importancia de alcanzar un importante, útil y auténtico Dialogo Nacional que cambiaría el curso de la situación cubana. Y sobre todo que fijaríamos que la oposición al régimen desea soluciones nacionales y no es subordinada, ni mercenaria de ninguna potencia extranjera como mienten los Castro.
De alguna manera el mundo y el régimen de la Habana deben acabar de entender que el conflicto no es entre el gobierno de Cuba y los Estados Unidos, sino entre cubanos. Hoy repetir el clásico Tratado de París seria hacer nuevamente otra acción a espaldas del pueblo cubano.
El general Raúl Castro y su régimen tienen la palabra. Deben demostrar un verdadero sentido de nacionalismo por el beneficio real del pueblo cubano. Un viaje de mil millas comienza con un paso. Tengan el valor de darlo para no aparecer manchados en la historia.
Firman por la Junta Ampliada del CCPDH:
René Gómez Manzano, Ricardo Bofill, Carlos Alberto Montaner, Oscar Peña, Félix Fleitas, Rose Pujol, Enrique Patterson, Teresita de la Paz, Juan Manuel Cao, Adolfo Rivero Caro, Sebastián Arcos, Domingo Jorge Delgado, Roberto M. Bismarck, Manrique Iriarte, Hiram Abis Cobas, Camilo Loret de Mola, Dulce Maria de Quesada, Rafael Palacios CapaBlanca, Rodolfo González, Emilio Ichikawa, Eduardo Rodríguez, Juan Suarez-Rivas, Juan Antonio Blanco, Miguel Rivero, Francisco Pérez, Maria Juana Cazabón, Eduardo Salvado, Augusto Rodríguez, Ricardo López, Tania Rodríguez, Raúl Gómez de Molina, Mickey Garrote, Yolanda Miyares, María Rosa Arcos, Adrián Leiva Pérez, Raquel Fernández, Raúl Fajardo, Rita Fleitas, Estela Jaime, Armando Añel, Mirtha Arnal, José Manuel Revilla, Mercedes García, Alberto Martínez, Fidelma Leonor Perera, Clara Solís, Alfredo Rancaño, Tomás Rodríguez, Sergio Rodríguez, Nicolás Pérez Diez-Argüelles, Pedro Pablo Alvarez.
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