Parece que estamos en 1969 de nuevo. El Dodge Challenger, con líneas muy parecidas a un cupé deportivo que la Chrysler introdujo a fines de 1969 hizo su regreso el año pasado. El Chevrolet Camaro, cuyas líneas evocan el popular modelo de 1969, recientemente comenzó producción de nuevo. Cada uno de ellos es una limpia y sencilla interpretación de su antecesor de la era de los carros con músculo.
Mientras tanto, el retrofuturísta Mustang de la Ford, basado en su modelo de fines de la década de 1960, ha estado de regreso desde el año modelo 2005 y estaba empezando a parecer un poco cansado. Así que para el modelo del año 2010, se necesitaba un aspecto nuevo para estar al día con la competencia.
Nada se ha perdido del encanto de su predecesor en la nueva edición de este modelo seminal de la Ford. Pero probablemente usted necesite estacionar un 2009 junto al 2010 para ver cuan distintos realmente son. El rediseño parece haber eliminado como la mitad de la grasa; lo que queda, y muy apropiadamente, es todo músculo.
“El músculo es moderno,” dijo Mark Fields, Presidente de la División Américas de la Ford, cuando presento el carro en noviembre en la exhibición de autos de Los Angeles. “Este carro es una leyenda moderna – y se han vendido más de nueve millones en los últimos 45 años. Necesitamos asegurarnos que la leyenda continúa llenando las expectativas.”
Llenó – y en algunas áreas excedió – mis expectativas cuando abrí la puerta de mi modelo GT rojo de prueba. “¿Cómo no querer un carro con interior en cuero rojo y blanco?” me dijo encantada mi hija de 16 años con un suspiro. Es cierto.
Se ve el amor por los carros en el trabajo de los diseñadores, algo que no ha estado muy aparente en todos los Ford. Pero mi opinión, después de manejar recientes modelos como el Flex, F-150 y el Fusión, está empezando a cambiar. Agreguemos el Mustang a la lista de recientes modelos Ford ejecutados con gusto, pasión y lustre.
He aquí un ejemplo: El Mustang anterior tenía un panel de instrumentos con un tema retro. El problema era que casi no podían leerse los medidores. Estaban muy adentro, los reflejos oscurecían la vista al chófer. Pero en el modelo 2010, los medidores son brillantes, bien colocados y se leen con facilidad. Otra diferencia es el sonido. Ruidos que venían del exterior, como el zumbido de las ruedas sobre el pavimento, el aullido del viendo y el ruido del tráfico, se han amortiguado a un nivel satisfactorio.
El precio marcado para el GT que yo manejé era de $28,845, un aumento de unos $800 comparado con el año pasado. Sin embargo tiene mucho del paquete de alto rendimiento del Bullitt Mustang 2008-9 ya incorporado. Y esto lo hace ser una buena compra.
El cupé básico V-6 comienza en $21,845; para versiones convertibles, con motores V-6 o un GT con motor V8, agregue $5,000 al precio inicial.
El motor del GT es esencialmente la versión Bullitt de 315 caballos de fuerza del V-8 de 4.6 litros, que ha estado en la lista Ward de los 10 mejores motores en años recientes. Y funciona con gasolina sin plomo regular.
Las calificaciones de economía de combustible para el V-8 son de 16 millas por galón en ciudad y 24 en carretera, con la caja de cambios manual de 5 velocidades, y 17/23 con la automática de 5 velocidades. El motor Mustang básico, un 4-litros V-6 de 210 caballos de fuerza es un poco más económico, con calificaciones de 18/26 con transmisión manual, o 16/24 con una automática de 5 velocidades.
El nuevo motor twin-turbo EcoBoost V-6 de la Ford, con 340 caballos de fuerza (y que potencialmente dará mejor rendimiento de combustible), pudiera ser una opción en modelos para años futuros.
El nuevo Mustang está sobre la misma plataforma que el modelo anterior, y las dimensiones exteriores e interiores son muy parecidas. La forma de la carrocería, excepto el techo ha cambiado, aunque ligeramente, para que el nuevo Mustang se vea más tenso y bien formado. Hasta el emblema del caballo Mustang galopando, el elemento que no había cambiado durante 45 años, está más estilizado.
No se preocupen, tradicionalistas: La atención a los detalles centrales del Mustang no se ha perdido o trivializado. Sigue teniendo la misma pizarra doble, aunque ahora está cubierta en materiales que lucen y se sienten mejores. Hay hasta nuevos faros traseros de tres secciones y se iluminan en secuencia, del centro hacia fuera, tal como se hacía en los Cougar de la Mercury en la década de 1960.
Nada evoca más la época del “disco” que el emblema del Mustang iluminados en las puertas o las luces del panel de instrumentos que pueden variarse en 125 colores. La luz interior ambiental ofrece 7 opciones.
El objetivo del equipo de diseño fue eliminar compromisos. “No nos detuvimos en, ‘Ya está bien,’” dijo Gary Morales, director de diseño interior del Mustang. “Sólo nos detuvimos en ‘perfecto.’”
Sin embargo, ha quedado un área donde continúan los compromisos. El Mustang todavía usa un eje posterior sólido – una consideración de costo – mientras que sus modernos competidores tienen suspensiones traseras independientes. Este montaje, con muelles, tres enlaces y una barra Panhard, vuelve en el rediseño del 2010, pero con mejoras en cuanto al rodamiento y manejo similar al paquete Bullitt para los Mustang GTs.
Estos incluyen amortiguadores recalibrados, muelles más firmes y opciones para gomas que mejoran el agarre. Las opciones incluyen ruedas y gomas de 19 pulgadas por $1,095; una proporción de funcionamiento del eje de 3.37:1 por $495 (en vez de 3.31); y detalles como cámara retrovisora, sistema de navegación y sistema de audio con 10 bocinas.
El manejo, aún en el modelo V-6, que esta calibrado muy parecido al GT del año pasado – es firme y seguro.
El control de tracción, frenos antilock y control electrónico de estabilidad vienen estándar. En los modelos básicos el control de estabilidad puede apagarse; en el GT con el “Paquete Premium” el sistema también incluye una modalidad deportiva que permite un manejo un poco más agresivo.
El GT, es una fuerza en línea recta, con una aceleración de 0 a 60 en cinco segundos.
En prácticamente todas las áreas, el Mustang tienen bien controlados a sus rivales. Mustang tiene más opciones disponibles. Su V-8 es excelente; la Ford dice que es el motor con más accesorios de la industria. Y a diferencia del Challenger y el Camaro, ya viene en modelo convertible. Hay hasta una nueva versión con techo de cristal. A ver quién le gana.