Los estragos de la crisis financiera mundial llevado a escala de las naciones y las grandes empresas, han traído consecuencias nefastas. En el plano de las familias y en lo personal, son cientos de miles los que han quedado de momento sin ninguna fuente de ingresos al perder sus empleos y ello ha traído como consecuencia la pérdida de hogares y el desmembramiento de familias.
Cada vez se ha hecho más común entre personas que antes sostenían un estatus económico promedio, la necesidad de elegir entre alimentarse y dar de comer a los suyos, o pagar la mensualidad del automóvil, la renta y otras cuentas inevitables.
Para estos casos extremos o para quienes ni aún trabajando logran cubrir el saldo de los gastos esenciales existen alternativas viables, pero no suficientemente divulgadas como es el caso de los servicios de un ministerio surgido en l994, en Atlanta Georgia, identificado como Angel Food.
¿Cómo comenzó?
Según refiere la bibliografía consultada, en el año 1994, en el condado Monroe del estado de Georgia, los pastores cristianos Joe y Linda Wingo decidieron asumir la iniciativa de ayudar con la alimentación de varias personas que habían sido afectadas por el cierre de algunas industrias textiles de la zona. La gestión comenzó a beneficiar a unos 34 hogares que recogían sus alimentos en el cobertizo trasero de la casa de Joe y Linda. Con el tiempo, otras iglesias de la zona se fueron añadiendo a la iniciativa de colaborar con los más necesitados y en estos momentos, gracias a Angel Food, en 35 estados de la nación, más de 500 mil familias están siendo beneficiadas, según comentara para este reportaje Jane Easterling, del ministerio de desarrollo de la organización.
¿Cómo funciona el servicio de este Ministerio?
Convertirse en distribuidor de alimentos a través de Angel Food sólo requiere ser algún tipo de institución sin fines de lucro, o templo religioso, sin importar la denominación en específico, y correr los trámites correspondientes con las oficinas centrales del ministerio acerca de lo cual aparece información en el portal cibernético www.angelfoodministries.com o llamando a través de la línea de teléfono gratuita 1 888 918 3745.
En el Sur de Florida, por ejemplo, la iglesia South Winds Christian Church, de Miami está incorporada a este programa según declaraciones de su pastor hispano Eddy Garrido, quien explicaba que Angel Food como proveedor, lo que consigue es eliminar las instancias intermediarias y así logra que el precio por los alimentos no se incremente como ha estado sucediendo en la medida que todo se encarece.
“Siendo así con los paquetes de productos que se sirven por un valor de treinta dólares se puede alimentar una familia de cuatro personas por espacio de una semana o alguien que viva sólo, pude garantizarse una nutrición de calidad, aproximadamente durante un mes”.
No es requerido un proceso de aplicación ni precalificación previa para servirse de estos beneficios, apenas resulta necesario que los interesados obtengan la información y conozcan a dónde o a quienes dirigirse. Incluso, las personas que estén siendo asistidas por el programa de sellos de alimentos, con sus respectivas tarjetas pueden pagar por las compras a los distribuidores de Angel Food.
El pastor Garrido advertía que el pago se acepta con tarjetas débito o crédito, en efectivo o sellos para alimentos (food stamps). En este último caso, para los que reciben esa ayuda, la posibilidad de mejorar la calidad de su nutrición es considerable, teniendo en cuenta que el monto promedio de lo que se asigna en sellos para comida, con relación al precio que han alcanzado los alimentos en los mercados, obliga a quienes están en ese caso a comprar alimentos de más baja calidad en aras de hacer rendir esa asignación.
En South Winds Christian Church, según explicaba el líder religioso, las órdenes individuales se pueden hacer hasta el segundo domingo de cada mes y después se recogen el último sábado, cuando en la iglesia se han adquirido y distribuido por encargos todos los alimentos.
Una orden por valor de 30 dólares puede contener dos libras de pollo, pan de maíz, 28 onzas de bistec, una libra de chuletas de cerdo deshuesadas, 1 libra de perros calientes, 12 onzas de jamón, atún en conserva, papas para freír, una libra de maíz dulce, salsas de manzana, frutas, harina para hornear, macarrones, una docena de huevos y postres. Opcionalmente se pueden adquirir otras órdenes que contienen frutas y vegetales o alimentos precocinados, que solo requieren ser calentados en un horno microonda, concebidos para felicitar la alimentación de los ancianos que viven solos. También se pueden adquirir por separado órdenes de carnes o productos del mar. Igualmente tienen diseñado un menú para personas alérgicas que toleran alimentos específicos.
Garrido aseguraba que en su iglesia cada mes las órdenes oscilan entre noventa o más de cien y que esto se corresponde con el incremento del número de personas afectadas por los estragos de la recesión.
La importancia de conocer la posibilidad de alimentar a la familia a través Angel Food puede hacer la diferencia para muchos y evitar episodios muy dolorosos que desencadenan en violencia doméstica cuando a los responsables de la economía del hogar les agobia la carencia de recursos.