Hipnotizado por el BMW azul mar que llegó a mi estacionamiento hace unas semanas, dejé de tratar de imaginarme cuán rápido podía ir este auto de prueba o si podría siquiera detenerse. Usted debe hacer lo mismo. Pero si usted insiste en los detalles, tenga la seguridad de que el Z4 del 2010 es bien rápido y se detiene con precisión matemática.
¿Hará un arco en el asfalto tan matemáticamente como el Porsche Boxster? No. Pero he aquí el secreto de los convertibles de lujo: la mayoría de los compradores no sacan cuentas.
Para aquellos que consideraría gastar $50,000 o hasta $60,000 en un adorno de dos pasajeros para el frente de su casa, esto es lo que importa: El BMW es bello, por dentro y por fuera. Es el convertible más lujoso, con excepción de un Jaguar XKR de $100,000 o un Mercedes-Benz SL550. El exterior avergonzaría al Porsche Boxster; el interior hace que un Corvette parezca cinta pegante reciclada.
Si no me lo creen, pregúntenle a mi esposa. Ella manejó el Z4 a la bodega de la esquina y dijo que era su nuevo auto preferido aún antes de cambiar a segunda. Ella está entre los hombres y mujeres que durante una semana flirtearon con el BMW, enamorados de su larguísimo capó y sus sofisticadas curvas y cavidades.
El nuevo Z4 es, sin duda alguna, uno de los mejores arreglos de años recientes, un reinvento seguo de sí mismo, musculoso, hecho por Juliane Blasi y Nadya Arnaout en el estudio de diseño de la BMW en Munich. La generación anterior del Z4 tenía demasiados detalles, y puede decirse que fue el menos exitoso diseño de Chris Bangle, que ya no es el jefe de diseño de la BMW. Y con la excepción de la brillante versión M de dos puertas, ese Z4 anterior no despertó la pasión de muchos chóferes.
El nuevo modelo, que ahora viene con un techo metálico retractable en vez de techo de tela, deleita la vista. Y es una delicia de manejar, especialmente con el 6 cilindros en línea de turbo doble, de la versión sDrive35i que yo probé.
La BMW ha movido la producción del Z4 al otro lado del Atlántico, mudando el ensamblaje de Spartanburg, Carolina del Sur, a la ciudad del sur de Alemania, Regensburg.
El nuevo carro es casi medio pie más largo y más o menos una pulgada más ancho, pero los chóferes posiblemente aprecien más la riqueza de los detalles de la cabina. La guantera y los espacios interiores para guardar son razonables, y una conexión opcional al centro para el baúl les permite al dueño llevar dos juegos de esquís o una bolsa de palos de golf.
Con el techo bajo, my Z4 parecía estar listo para un verano en South Beach, con el color de su pintura contrastando con el cuero color marfil de los asientos, pizarra y paneles de las puertas. Esos detalles en piel le agregan $2,050 al precio básico de $52,475 del sDrive35i, y también agregaba asientos deportivos y remates en madera oscura. Como los otros BMW convertibles, el Z4 tiene una capa protectora sobre el cuero que reduce la temperatura de la superficie cuando están bajo la luz del sol.
Los Z4 que vienen con el nuevo sistema de navegación GPS opcional usan la más nueva versión iDrive de la BMW, el control para casi todos los aparatos electrónicos del carro. Lo que anteriormente era una confusa combinación de menús y botones ilógicos ahora es mucho más fácil de manejar por el usuario y muy simple para su operación. Un botón que rota entre los asientos controla los sistemas de navegación y entretenimiento en una pantalla de 8.8 pulgadas en la pizarra que parece de tamaño exagerado para un carro tan pequeño.
El techo duro de dos piezas del Z4 se cierra en unos 20 segundos. Y hace que la cabina sea tan silenciosa como la de cualquier carro con techo duro convencional. Es divertido ver como el techo se dobla y entra en el baúl. Pero los paneles de aluminio de su estructura agregan unas 200 libras de peso comparado con un techo de tela, lo que lleva el peso total del Z4 a 3,500 libras.
Pero como sucede con otros techos duros retractables, este diseño deja poco espacio en el baúl. La situación no es tan ridícula como en el Solstice de la Pontiac pero en realidad solo cabe una pequeña maleta de las llamadas “carry on”, o sea de 22 pulgadas de largo por 14 de ancho.
Yo he decidido que prefiero los inconvenientes de un convertible con techo de tela, ya que las versiones modernas son muy precisas, con dos capas para aislamiento y prácticamente a prueba de goteras, y así tener suficiente espacio en el baúl para poder llevar dos maletines de fin de semana.
En una prueba por el Condado Dutchess en Nueva York, bajé la capota para disfrutar del sol y oír el agradable ruido del motor. Con 300 caballos de fuerza y 300 de par, el motor turbo doble se ha convertido en el preferido de la BMW y está en todo, desde el Cupé Serie 1 y el Sedán Serie 3 hasta el modelo X6 de cruce.
La palanca de la transmisión manual del Z4 es un bloque cuadrado de aluminio que cambia maravillosamente en sus seis velocidades. Aunque el modelo Z4 30i ofrece una excelente transmisión automática de 6 velocidades con paletas para cambiar, el modelo 35i incorpora la más deportiva caja de cambio con doble clutch que se ofreció por primera vez en el último M3.
El “paquete deportivo” de $1,900 de mi modelo de prueba traía gomas con más agarre y una suspensión adaptable M con tres puntos de firmeza. En “comfort” el rodamiento es bien suave para el pequeño auto. Pero me pareció demasiado suave, así que yo la dejaba en el medio, en Sport. En este punto se recalibra el acelerador, se tensa el timón y se afloja el sistema de control de estabilidad, y en carros con transmisión automática, el motor da más revoluciones antes de cambiar hacia arriba. Si se pone en Sport Plus el chófer puede disfrutar un poco más antes de que el control de estabilidad le avise que tiene que moderarse.
Lo malo de todos los buenos detalles es que la BMW ha subido ahora que la economía va en otra dirección. Con $10,600 en opciones, mi modelo 35i costaba más de $63,000. Sin embargo, un Boxster S con equipo comparable cuesta unos $70,000. El Mercedes SLK350 y el Audi TTS llegan a los alto $50,000, así que este BMW no está fuera de precio. Y el modelo 30i da toda la elegancia y lo mejor del funcionamiento por unos $6,000 menos.
El BMW definitivamente es lujoso, pero no tan lujoso que se olvide de sus principios deportivos.