Publicado el 06-27-2009
Una firmita, por favor
Por Pablo Alfonso
solución está en sus manos. Hay cosas que son más complejas… Pero puede retirar acusaciones, anular un juicio, perdonar a un acusado, amnistiarlo, sin negociar con nadie. Es una firmita”, subrayó Alarcón.
Tengo una opinión sobre tan controvertido tema. Sin desconocer sus implicaciones éticas y legales, me parece que un centenar de prisioneros políticos, defensores de la democracia y la libertad, no merecen ir muriendo en vida en las cárceles castristas, si se puede obtener su libertad a cambio de enviar de vuelta a su madriguera a los cinco topos de la dictadura.
¡Pero sin sofismas ni comparaciones, por favor. Llamemos a las cosas por su nombre!
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