Publicado el 06-30-2009
Cuba: Fuerza,
funeraria y frijoles
Por José Ignacio Rasco
nacional. Y amenazó con ofrecer tierras y semillas para los campesinos cediéndoles parcelas ociosas olvidadas. Prometió donar propiedades que luego se convirtieron en usufructos fallidos que exigían primero una intensa faena de limpieza, lo que produjo, como siempre, un vaivén de fachada y fracaso que alejó a los campesinos frijoleros. Total que la carencia siguió siendo signo de fracaso para el frijol y aún para el que se coloreaba con el del rojizo tono comunistoide. Ni siquiera los 192,000 estudiantes convocados para colaborar en las siembras, y no solo del frijol, sino también del tomate, la papaya, la acelga, la malanga y otros productos que pudieran resolver el problema del hambre en la gran familia cubana, no de la oligarquía gobernante, que hurta de donde sea para satisfacer su fagocitosis. Pero además, los productores del frijol exigieron aumento en el pago del grano. Todo este esfuerzo caótico, según las propias estadísticas del régimen, indican que de las 88,000 hectáreas dedicadas para “afrijolar” al país, el 49% procede de fincas privadas y el resto de cooperativas, huertos y empresas estatales.
Por todo lo anterior, creo que la violencia, es decir, la Fuerza y el crimen que simbolizo con la Funeraria y el hambre que concreto en la Frijolera resume bien el Fracaso del Fidelato.
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