gubernamental.
Un despacho de la agencia de noticias ANSA, fechado en La Habana el 27 de junio afirmó que la medida “se encalló en la burocracia y no logró, tras nueve meses, su objetivo de elevar la producción de alimentos y reducir su importación”. “La entrega de tierras cayó en manos de la burocracia: las solicitudes tienen que transitar por nueve pasos y si son denegadas hasta por 13 pasos”.
Semanas antes un titular de Infolatam/Efe aseguraba que “pese a la entrega de tierras, la agricultura aún no funciona...el proceso reclama mejor estructuración”.
El pasado lunes un cable de AFP, titulado “Reparto de tierras ociosas transita por un camino empedrado”, daba cuenta desde La Habana de las dificultades que enfrentan los beneficiarios del programa para poner a producir las tierras recibidas.
La atención mediática obligó al diario Trabajadores a salir en defensa del programa. Un par de artículos titulados “Entrega de tierras: Realidades y manipulaciones”, intentaron despejar las dudas, apuntalados por cifras, algunas muy discutibles.
“Lo que existe es un proceso que lleva trámites e involucra a varios organismos”, dijo la pasada semana el diario Trabajadores, al negar que la burocracia estatal afecte la entrega de tierras. “La entrega de tierras ociosas en usufructo parece convertirse en tema para otra campaña mediática contra Cuba. Algunas agencias han recurrido a personajes que piden el anonimato o a descontextualizar opiniones, citadas en reportajes de la prensa nacional, para desvirtuar la marcha de este proceso”, se lamentó el órgano oficial de la Central de Trabajadores de Cuba.
Desde el 17 de septiembre pasado hasta el 3 de julio se han presentado a las Oficinas Municipales de Control de la Tierra 110 mil 463 personas para tramitar su solicitud; 31 mil pidieron áreas que no estaban contempladas en el Decreto Ley. Se abrieron 93 mil 529 expedientes, que están en distintas fases del proceso; hay aprobados 78 mil 113 y se denegaron 2 mil 383.
“Sería iluso pensar, hasta para los neófitos, que algún proceso agropecuario que comienza con la solicitud de la tierra podría dar resultados productivos significativos en solo nueve meses”, dijo Trabajadores. “Es un proceso biológico que requiere tiempo. ¿Burocracia? Sí, es un proceso que lleva trámites e involucra a varios organismos. La burocracia no lo ha encallado”, agregó el diario.
Cuánto producen y cuáles son las dificultades que afrontan los usufructuarios privados y las cooperativas campesinas es lo que no siempre se ventila en los medios oficiales de prensa. La pregunta espera por respuesta, sobre todo en los estantes vacíos de los mercados agropecuarios.