La economía mundial ha sufrido una grave recesión. ¿Cómo afecta esto a los países centroamericanos? De acuerdo al tercer informe del año publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), Centroamérica tiende a crecer este año 1.1 por ciento debido a que ha reducido sus exportaciones, la baja de las remesas familiares y el turismo.
Para el FMI, “el colapso del crecimiento en las economías desarrolladas, en particular Estados Unidos, ha hecho caer la demanda de exportaciones, debilitado el turismo y ha reducido las remesas, soportes clave de las economías del Caribe y Centroamérica”.
Según el organismo, la región supone cerrar este año con alzas de precios alrededor del 5,9 por ciento, siempre descendiendo, pero mejor que en el 2008 fue del 11.2 por ciento.
La inflación en el 2010 llegaría al 5,5, sin embargo la región tendría un crecimiento promedio del 1.3 para 2009, y 1.9 para 2010, prevé el FMI, en comparación a Latinoamérica que crecería 1.6 por ciento en el 2010.
Sin embargo, aunque cada país tiene problemas y oportunidades distintos, Centroamérica se distingue por la exuberancia de sus recursos naturales, playas, selvas, ríos, montañas, riquezas arqueológicas, etc., y la industria turística ha representado una fuerte esperanza.
En su informe de julio de este año, el doctor Pablo Rodas, economista en Jefe del Banco de Integración Centroamericana, destacó que el sector se sustenta en los atractivos de los países. Costa Rica, con una imagen de turismo ecológico; Honduras, por las Islas de la Bahía; Guatemala con Antigua Guatemala o el arqueológico de Tikal, y otro tanto con Panamá, El Salvador y Belice.
Para el experto la crisis representa un nuevo desafío, “por lo que estamos atravesando senderos que no habíamos pisado con antelación”, y de acuerdo al World Travel and Tourism Council (WTTC), con la excepción de Belice, el crecimiento ha sido casi continuo en la mayoría de los países de Centroamérica. Costa Rica, con cerca de 2.5 millones de turistas; seguido por Panamá, Guatemala y El Salvador, que captan entre 1.5 y 2 millones de turistas, y finalmente seguidos por Honduras, con cerca de 1.2 millones; Nicaragua, con 1 millón, y Belice, con cerca de 0.8 millones.
Así el ingreso de divisas para Costa Rica ha llegado al 45 por ciento de la captación total, y en Belice ha alcanzado el 40; en los demás países ha fluctuado entre el 25 y el 35 por ciento.
La contribución al empleo también tiende a ser elevada y creciente. En Costa Rica y Guatemala con cerca de 200,000 empleos, y El Salvador, Honduras y Panamá fluctúa entre 120,000 y 160,000 empleos.
El turismo también se presta mucho a la dotación de mano de obra con que cuentan los países, que es poco calificada o semi calificada, y la oferta turística reacciona con prontitud y proporciona empleo para este perfil laboral.
El estudio menciona que otra característica del turismo es que se presta mucho para el desarrollo del consumo nacional y regional, y sus instalaciones pueden ser utilizadas por turistas locales y de países vecinos. Sin embargo el estudio señala que el atractivo turístico no va de la mano con los avances de los países en cuanto a carreteras, prestación de seguridad pública o ampliación de servicios conexos, y que las crisis políticas pueden secar el flujo del turismo, que si bien se corrigen en el mediano plazo, pueden provocar serios efectos en el corto plazo.
“Cuando Sendero Luminoso emprendía acciones terroristas en Perú, afectaba el turismo en ese país y en Ecuador. El turismo hacia Egipto también se ha visto afectado por acciones terroristas de fundamentalistas musulmanes. El turismo hacia India y países vecinos como Nepal ha sido perjudicado cuando la tensión política ha amenazado con conatos bélicos entre India y Pakistán”, pone de ejemplos el economista.
Rodas indica que “el turismo casi no conoce barreras partidarias, y prácticamente todos reconocen su valioso aporte a la generación del producto interno bruto, de divisas y al empleo”, pero advierte que “tampoco puede llegar a ser la panacea a todos los males que afligen a Centroamérica.”.
“No todo, sin embargo, luce sombrío. Paradójicamente, éste pareciera ser el momento para iniciar inversiones turísticas en los diferentes países”, pues considera que para cuando las inversiones maduren, la recuperación turística mundial estaría a todo vapor.
Rodas considera que “el viraje en la política de la nueva administración de Barack Obama hacia Cuba podría representar un desafío importante en el mediano plazo para otros países caribeños y para Centroamérica”, pues la novedad del nuevo mercado constituiría una “distracción” importante.