Ignacio T. Granados Herrera
Publicado el 09-26-2009
5 preguntas a
Ignacio T. Granados
Por Luis de la Paz Diario Las Américas
cubana de los últimos cincuenta años, que es artificial y conflictiva. Uno de nuestros propósitos es recuperar la vigencia estética del ensayo literario, pero en esa escuela informal de Alfonso Reyes, Borges y el mismo Lezama; no en la rigidez formal del academicismo, que es lo que lo conduce a la decadencia.
3.—Eres hijo de Manuel Granados y de Georgina Herrera, dos intelectuales cubanos. ¿Qué responsabilidad se tiene como hijo, cuando también se es escritor?
— Primero, mis padres son escritores, artistas, no propiamente intelectuales; creo que hay un tratamiento muy ambiguo del término intelectual, que ha contribuido mucho a descaracterizarlos, como si se tratara de un valor político. Como hijo, siempre ha habido una especie de lucha, más encarnizada con uno y más amable con el otro; pero sí una lucha para poder distanciarme de ellos, no tanto de la importancia que pudieran tener sino de sus referencias estéticas. Eso parece un contrasentido, pero justo por ser mis padres han buscado siempre iluminarme en el sentido que ellos entendieron; me tocó a mí establecer las distancias y dejar claro que lo que yo quería era otra cosa. Responsabilidad no siento ninguna, no es mi culpa, yo no lo pedí ni lo decidí así.
4.—Has sido editor del blog Negros. ¿Por qué cerraste esa bitácora?, y ¿qué valoraciones tiene sobre los blogs en general?
—Afortunadamente el blog Negros sobrevivió a una crisis personal, y sigue abierto; la experiencia es tan fuerte que de sólo pensar en cerrarlo supero cualquier crisis. De los blogs no tengo una idea muy clara, hay mucha esperanza en ellos pero en realidad nadie sabe mucho sobre eso; lo que sí han logrado es romper el monopolio profesional de la prensa sobre la opinión pública y el imperio de los medios, y eso es muy interesante.
5.—Uno de tus proyectos más abarcadores ha sido crear un índice de intelectuales cubanos negros. ¿Qué te propones con ese catálogo?
—El catálogo surge como una especie de protesta, cuando un editor me cuestionó la existencia de una tradición intelectual entre los negros cubanos; no se trata de una tesis ni una posición política, sino sólo de un registro, una especie de archivo para referencias. En principio traté de que tuviera un carácter más activo, como un catálogo en que buscar colaboradores para proyectos vigentes; pero las mismas divisiones entre los negros no permitieron eso, así que queda al menos como un índice de referencias. Pero no pienso que sea un proyecto muy abarcador, apenas algo al margen, y más que en eso tengo fe en EdItPar.
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