Publicado el 10-17-2009
Cuidado Embajador Llorens
con ayudar antisemitas
Por Lipe Sasur
Es muy imprudente el comportamiento que ha venido observando, desde hace algunos meses, el Sr. Embajador de los Estados Unidos de América en Honduras. Lo más grave es que además de imprudente su actitud es desproporcionada e irresponsable.
El comportamiento del embajador Llorens ha llegado a extremos inconcebibles, muy serios, inmiscuyéndose en los asuntos internos de Honduras, habiendo llegado a interceder ante el Gobierno del Sr. Micheletti, a favor de antisemitas declarados. Esto lo ha confirmado el Ex-Presidente Zelaya quien en comunicado dijo:
“… en las sociedades mucha gente se equivoca,…y también los que me apoyan, y caen victimas del antisemitismo”. Imposible hablar más claro y el mismo Zelaya califica de antisemitas a los ayudados por Llorens.
Todos sabemos en Honduras, lo sumamente difícil que es entrevistarse con el embajador Llorens, incluso sabemos que ha sido imposible para nuestros medios de comunicación entrevistarlo personalmente, habiendo logrado un programa de HRN hacerlo por dos minutos, vía telefónica y cortando el Embajador Llorens la entrevista en forma abrupta porque “tenia un compromiso”. Pero esa dificultad para hablar con el Excelentísimo Sr. embajador de los Estados Unidos de América no la tienen los seguidores del Ex-Presidente Manuel Zelaya Rosales. Es más, estos seguidores, aunque sean antisemitas, reconocidos como tales desde hace mucho tiempo, no solo pueden llamar al Embajador Llorens, sino que son inmediatamente recibidos y atendidos en cuanto lo solicitan, y eso después de radiar frases como “… me pregunto sí Hitler no tuvo razón de haber terminado con esa raza…”, y también “… me pregunto por qué no dejamos a Hitler que cumpliera con su misión histórica.” Luego diría: “Yo creo debió de haber sido justo y valedero que Hitler hubiese terminado su visión histórica “.
Estos, señalados por Zelaya como antisemitas, que se lamentan que el asesino Hitler no haya podido exterminar a todos los judíos son recibidos al instante y amablemente por el Embajador Hugo Llorens, de quien solicitan su intervención a efecto de poder seguir transmitiendo en su emisora de radio. Naturalmente, que el Embajador los recibió, los escuchó, prometió ayudarlos y así lo hizo, gestionando ante el Gobierno del Sr. Micheletti lo solicitado por los antisemitas. ¿No debe el Embajador de los Estados Unidos rechazar los pedidos de esta clase de gente?, ¿Fue prudente ayudarlos? Cuando se acude a alguien en demanda de ayuda se hace normalmente ante el amigo que nos va a escuchar, ante quien comparte nuestra angustia, en fin se acude a quien nos tiene y le tenemos confianza. ¿Cree el Sr. Llorens que estos señores de Radio Globo pensaron en acudir en busca de ayuda a la Embajada de Israel? No, el Sr. Llorens sabe que de esa Embajada no recibirían ayuda. ¿Por qué acudir precisamente ante el Embajador Yanqui que “normalmente”, no recibe a nadie y que ni siquiera se pone al teléfono? Fácil es contestar esto: porque era su amigo, porque era de su confianza y con sus gestiones diligentes así lo demostró y no los defraudó.
No pueden, las personas que se lamentan del fracaso de Hitler, tener de valido a un Embajador de los Estados Unidos. De ninguna manera, no debe un Embajador Americano recibir a gentuza de esta calaña y mucho menos ofrecer sus buenos oficios para lograr que estos señores sigan con su pérfida actividad delictiva. El pueblo Judío ha sufrido mucho a lo largo de la historia para que ahora, un embajador americano, interceda por antisemitas que incitan al odio y la violencia. ¿Cómo reaccionarían las autoridades americanas si un ciudadano, como yo, abo
gara por emisiones antisemitas en los Estados Unidos? Lo mismo queremos aquí.
Muy mal, lo está haciendo el Embajador Llorens, muy mal, y algún día le pasarán factura estas “acciones” suyas en pro del Gobierno de Zelaya y de sus nazi-seguidores. Además, el Embajador Americano no puede alegar ignorancia, el mismo Zelaya ha aceptado el antisemitismo de estos sus seguidores, y otros funcionarios del Gobierno del Ex –presidente Zelaya han emitido declaraciones parecidas sobre los Judíos, habiendo llegado al extremo la ex-canciller Patricia Rodas, en la sede de las Naciones Unidas, en la ciudad de Nueva York, al referirse a ciudadanos Israelíes, empresarios serios, en forma desconsiderada y ofensiva. Incluso el Embajador Llorens ha expuesto públicamente su repudio a estas declaraciones antisemitas pero, al apoyar a los autores con sus gestiones, el repudio es solo un formulismo, un “tapar el ojo al macho” como enseña un dicho popular.
Pues bien, todo esto no es propio de un embajador, como tampoco lo son las acciones del Embajador del Brasil permitiendo “la toma” de su embajada por el Ex –presidente Zelaya y sus seguidores, para desde allí incitar a la gente a la rebelión, con las consecuencias de pillaje, saqueo y destrucción que todos conocemos. Estos embajadores son la negación del Derecho Internacional, del respeto a las naciones y de las buenas maneras. ¡Cuánto ha descendido la calidad de los diplomáticos en el mundo! Hoy a cualquier trapo le llaman gabardina.
El articulista es empresario y activista hondureño.
|