de mantenerse las actuales condiciones, va a ser difícil que podamos seguir incrementando el volumen de negocios”, dijo Montero en la inauguración de la Feria.
Al igual que Malmierca, Montero atribuyó la disminución de las importaciones de Estados Unidos -básicamente de víveres- a la crisis internacional, al alza de los precios de los alimentos y al embargo financiero y comercial de Estados Unidos.
El Gobierno de Raúl Castro intenta reactivar la producción del campo porque la isla importaba más del 80 por ciento de los alimentos que consumen sus 11,2 millones de habitantes, mientras más de la mitad de las tierras cultivables estaban abandonadas.
Washington excluyó del embargo comercial y financiero los alimentos y las medicinas a fines de 2001, y desde entonces las compras cubanas a Estados Unidos han superado los 4.000 millones de dólares, de acuerdo con datos de Alimport.
Pero Montero advirtió que si no cambian las condiciones para negociar en ese país, “va a ser muy difícil continuar con el comercio en los niveles que estábamos acostumbrados”.
Agregó que están en la Feria 35 empresas norteamericanas (frente a las 61 de 2008) y delegaciones de Gobiernos estatales.
Igualmente, las ventas de España a Cuba cayeron un 37 por ciento entre enero y agosto pasados, en relación con los mismos meses de 2008, informó el embajador español en La Habana, Manuel Cacho.
Las ventas de Cuba a España también disminuyeron en ese periodo, aunque algo menos, un 20 por ciento, agregó el diplomático al inaugurar el pabellón español en la Feria.
En 2008 hubo un récord en el intercambio comercial de España y la isla, que ascendió a 932 millones de euros, con un aumento del 17% en las compras de Cuba y del 4% en sus ventas.
Tanto el embajador como el representante cubano en la inauguración, uno de los viceministros de Comercio Exterior, Ramón Ripoll, destacaron el compromiso de los empresarios españoles que se mantienen en la isla a pesar de la grave coyuntura económica.
Cacho destacó la voluntad de ambos países de superar las dificultades y Ripoll reiteró el compromiso del Gobierno del general Castro de cumplir sus obligaciones financieras.
Cuba adeuda a España 2.000 millones de euros, 700 de ellos vencidos, y a los empresarios españoles unos 600 millones más.