La experiencia de Rigoberto López, ejecutivo de una importante firma y residente de West Kendall, empezó con una llamada el 31 de julio del 2009. Quien llamó se identificó con la chapa policial #4449870, y lo hizo desde teléfono #786-412-1289.
El supuesto policía verificó la dirección de López, quien al tener sospechas llamó al Departamento de Policía de Miami-Dade (MDPD) en Hammocks. Le informaron que la chapa policial no existía, y aunque reportó el número del cual lo llamaron, asegura que le dijeron que “no había de qué preocuparse”, y asignaron al caso el #090731338974.
Pocos días después, a inicios de agosto, un desconocido solicitó cambio de dirección de correo de la familia López en la Oficina de Servicio Postal (USPS). Desde entonces han vivido una odisea, yendo a las oficinas de USPS, enviando cartas y haciendo llamadas a sus bancos. Luego que le sustrajeron $1,200 de sus cuentas e intentado obtener tarjetas de crédito a su nombre, contrataron un servicio de apartado por $200 al año.
Lo sucedido a los López, le puede ocurrir a usted. Diario Las Américas constató que basta llenar un sencillo formulario y depositarlo en un buzón, sin necesidad de mostrar identificación, para que su correspondencia, estados de cuenta bancarios y tarjetas de crédito, sean desviados a otro destino con peligro de robo de identidad.
López notó la ausencia de su correspondencia, y el día 13 recibió una “confirmación” de la Oficina Postal sobre el cambio de dirección que aún el día de hoy nadie informa quién solicitó. “He vivido en la misma casa por más de 20 años”, dijo. Su reclamo al USPS fue inicialmente atendido por “Kelly”, y clasificado con el número CV45409994.
El día 14 de agosto López se comunicó con “Sherry”, quien informó de una investigación en curso. Más tarde lo llamó Nicole Weaver para decirle que “alguien” atendía su caso, y que debía alertar a su Oficina Postal, la Snapper West, en la 13450 SW y 126 Calle. Ahí le explicaron que la persona que podía ayudarle era el supervisor, pero se encontraba de vacaciones en un crucero por dos semanas.
Entonces lo enviaron a otra Oficina Postal, donde le dijeron que el caso debía resolverlo Snapper West. Descorazono indagó nuevamente por teléfono, todo para que le asignaran al caso otro número, el CV45426684.
La dirección fue cambiada el 9 de agosto, pero a la víctima no le dicen dónde llevaron su correspondencia, pues esa es “información confidencial”. Ahora bien, para anular la orden del desconocido le pidieron presentarse con una identificación. Ofrecieron avisar a su cartero, y al final logró que cancelaran la orden. Le sugirieron llamar al Inspector Postal, al 1-877-876-2455, donde al caso le asignaron el número #CO4549730.
Así las cosas, el día 27 de agosto recibió llamada del USPS para indicarle que llenara el reclamo por Internet. “Lo hice, y lo que recibí fue una confirmación por correo electrónico, con la referencia #13636647.” Este fue el cuarto número asignado.
Los bancos reportaron a López que los cambios de dirección han incluido la 871 SW 63 Terrace, N Lauderdale, FL 33068-2725, y la 20820 NW 17 Avenida, Apto. 119, en Opa Locka, FL 33056. Con esto dijo acudir nuevamente a la estación del MDPD en Hammocks. Desconcertado, afirma que la respuesta policial fue que si el banco estaba alertado, no era necesario otro trámite.
Nirso Pimentel, vocero del MDPD, dijo que en estos casos, además de reportar al USPS, se debe hacer la denuncia ante la policía e informar a los bancos. Sugirió alertar al cartero para que deposite la correspondencia debajo de la puerta. Y que en algunos casos es mejor rentar un apartado postal. Pimentel dijo indagaría sobre el caso. López informó que han intentado cambiar su dirección en la oficina de licencias de Miami-Dade, y hasta las chapas de su vehículo en Tallahassee.
Debbie Fetterly, vocera del USPS, lamentó la situación pero que el 26 de agosto se corrigió la dirección. Para la Oficina de Atención al Cliente, los casos #CF45409994 y #CV45426684 han sido codificados como fraude, y referidos para investigación.
El USPS recibe cada año 44 millones de solicitudes de cambio de dirección a nivel nacional. Aunque no especifican cuántos son fraudulentos, aseguran que “son mínimos”.
De acuerdo a Fetterly el USPS se esfuerza por prevenir el fraude de identidad, y por eso las tarjetas son enviadas al National Customer Support Center (NCSC) en Memphis, Tennessee, que luego enviará confirmación para validar el cambio. Eso sucedió con los López, pero para los delincuentes un margen de días parece ser demasiada ventaja.
La vocera proveyó el número 800-275-8777 para reportar fraudes o solicitudes erradas.
Los cambios de dirección también pueden efectuarse por teléfono o Internet, brindando un número de tarjeta de crédito, que supone brindar mayor seguridad a los clientes. Esto si no le han robado la tarjeta para hacer el cambio más rápido.
Según el Departamento de Servicio al Consumidor de Miami-Dade, Florida es el tercer estado en número de robos de identidad, y Miami-Dade encabeza la lista entre los 67 condados en el estado. Para ayuda llame al 305-375-3677.
De acuerdo al Federal Bureau of Ivestigation (FBI), la Comisión Federal de Comercio (FTC) estimó que en el 2005 fueron víctimas de robo de identidad 8,3 millones de personas en Estados Unidos, y que estas invirtieron más de 200 millones de horas procurando reparar el daño causado.