que participaban en diálogo”.
“No estamos dispuestos a permitir a que nos roben con este tipo de trampas nuestra democracia”, afirmó el Gobierno de Zelaya en el mismo pronunciamiento leído por Reina.
También anunció su “total desconocimiento” del proceso para las elecciones presidenciales del próximo 29 de noviembre al acusar al régimen de facto de preparar “un gran fraude político-electoral”.
En opinión de Zelaya, “todo el proceso democrático se viene para el suelo”.
Micheletti dijo que le enorgullecía “anunciar que hemos finalizado la conformación del Gobierno de Unidad y Reconciliación dentro del límite establecido dentro del cronograma del Acuerdo Tegucigalpa-San José”.
Además, considera que la creación del Gobierno de Unidad “es representativa del amplio espectro ideológico y político” de Honduras y “cumpliendo estrictamente con la letra del acuerdo”, que en ningún punto establece que sea el presidente de facto quien nombre el Gabinete de Unidad.
Micheletti reconoció que el Gobierno nombrado no cuenta con ningún representante de Zelaya, quien no mandó ninguna propuesta, dado que ha exigido estar a la cabeza de este Gabinete, mientras que la Comisión de Verificación del acuerdo todavía no se ha pronunciado sobre la validez de este Ejecutivo.
El gobernante de facto apareció rodeado de los miembros del nuevo Gabinete, entre los que figuran algunos de los ministros nombrados tras el golpe de Estado contra Zelaya, el 28 de junio pasado, aunque no presentó por su nombre, ni cargo, a ninguno de los miembros del autodenominado Gobierno de Unidad.
Antes de la comparecencia de Micheletti, el ministro de la Presidencia de facto, Rafael Pineda, dijo que esperaban recibir las propuestas del presidente depuesto “antes de las 12 de la noche (06.00 GMT)”, aunque agregó: “Si no, igual podemos esperar un tiempo más”. EFE
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