La reconciliación que ha de darse en Honduras tras el acuerdo alcanzado por el presidente depuesto Manuel Zelaya y el gobierno de Roberto Micheletti, no significa el olvido del golpe de Estado y sus responsables, dijo en Panamá la canciller de Zelaya.
“Pase lo que pase, en Honduras hubo un golpe militar, traicionaron el voto popular y trataron de legitimarlo personas que fueron electas en cargos democráticos. La reconciliación es para seguir construyendo su proceso democrático, no para bendecir y legitimar a los que traicionaron a la patria”, afirmó la canciller Patricia Rodas.
Rodas se encuentra en Panamá como invitada a la Asamblea de Parlamentarios Europeos y Latinoamericanos (Eurolat), que sesiona en esta capital.
“Los procesos de construcción del poder constituyente de nuestro pueblo no se han detenido ni se podrán detener”, dijo Rodas refiriéndose a la eventual convocatoria de Asamblea Nacional Constituyente, que ha sido descartada en el acuerdo suscrito.
Los acuerdos, dijo, tampoco significan una amnistía, lo cual quedó explícitamente plasmado en el acuerdo.
La canciller dijo que el pueblo hondureño exigirá conocer qué funcionarios de la administración de justicia fueron cómplices del golpe.
“Queremos saber quiénes firmaron el golpe de Estado y esas personas que firmaron un golpe de Estado no están calificadas para juzgar a nadie”, dijo en referencia a posibles procesos judiciales que pudiera enfrentar Zelaya.
“No puede haber cargos judiciales contra nadie en un país donde no hay Estado de Derecho”, añadió.
Sobre las elecciones, Rodas aseguró que si bien el pueblo hondureño “tomará sus decisiones” los principales candidatos “no han podido demostrar su legitimidad” ya que “todavía no les hemos escuchado pronunciar palabras contra el golpe militar”, por lo que “han perdido la autoridad moral, política y ciudadana”.
“Hemos comenzado con el pie derecho para seguir avanzando y caminando porque estamos volviendo al primer minuto anterior al golpe de estado”, concluyó.