El Senado estadounidense rechazó una enmienda presentada por un republicano, David Vitter (Luisiana), para que en el próximo censo nacional se pidiera a los ciudadanos su nacionalidad, informó el propio legislador.
“Lamento que mis colegas en el Senado escogieran bloquear esta enmienda de sentido común, que evitaría que Luisiana y otros estados perdieran un escaño en el Congreso tras el censo de 2010”, expresó Vitter mediante un comunicado.
La enmienda fue derrotada dentro de una votación de procedimiento sobre el presupuesto de Justicia, Comercio y Ciencia para 2010, por 60 votos a favor de cerrar el debate sobre enmiendas y 30 en contra.
Según Vitter, estados como Luisiana tienen menos inmigrantes ilegales que otros como California, por lo que a la hora de la redistribución de distritos electorales, salen perdiendo.
Los censos en Estados Unidos no contienen preguntas sobre la nacionalidad. La Constitución exige que los estados cuenten a “todos sus habitantes”.
De acuerdo a la Oficina del Censo, que ya empezó a imprimir los centenares de millones de impresos para el censo que debe iniciarse en abril del año que viene, la enmienda hubiera obligado a rehacer los formularios, con un coste de 1.000 millones de dólares.