Publicado el 11-12-2009
Luis de la Paz: de lo cotidiano
a lo extraordinario
En “Tiempo vencido”, la descripción de la simplicidad en las relaciones humanas emprende giros insospechados
Por Ena Curnow Diario Las Américas
no es suceso sino lo es la aparición de la muerte, en la que tan inquisitivamente se propone hurgar Osvaldo, el periodista del relato). ¿Será un simil acaso del porvenir que en sus divagaciones literarias imagina para él o para sus contemporáneos? ¿O es un juego de azar como lo es la irrupción inesperada del hijo adulto “ignorado” en “Llegó Daniel” donde lo trascendente no es el hecho en sí sino la prisa en ocultarlo a Félix con quien comparte el hogar?
Ese juego con los planos cronológicos obsesiona al autor, quien lo trae de nuevo, con inocente naturalidad en “Un retiro feliz” al proyectar el futuro cuando describe la vida de dos retirados que comparten su vida entre Madrid-Miami y La Habana. En el cuento, a la vez profundiza en el sentimiento de desarraigo: “Cualquier otro lugar les era habitable…, menos el suyo propio… La isla se había convertido para ellos en un sitio de tránsito, y en un entorno propicio para evocar los recuerdos de la infancia y la juventud”.
“Tiempo vencido”, Editorial Silueta (que tan diligentemente dirige el también escritor Rodolfo Martínez Sotomayor) será presentado este sábado 14 a las 11:15 am (Auditorium Tent B) en la Feria del Libro.
Luis de la Paz (La Habana 1956), llegó a Miami en 1980, durante los sucesos del Mariel. Es editor (revistas, Mariel, Nexos y El Ateje) y ha publicado “Un verano incesante”, “El otro lado”, y “Reynaldo Arenas, aunque anochezca”. Sus cuentos aparecen en diversas antologías y como periodista se desempeña como colaborador de Diario Las Américas.
|