y que también forma parte de ese índice, perdieron el 0,36% y el 0,74% de su valor respectivamente, lo que coincidió con un descenso en el precio del crudo en el mercado neoyorquino.
El barril de crudo de Texas se abarató en esta ocasión un 0,95% y terminó la semana a 76,72 dólares.
Una decena de componentes del Dow Jones lograron terminar la sesión en territorio positivo y las mayores ganancias las consiguieron la farmacéutica Merck (3,2%) y su rival Pfizer (1,38%), en tanto que Coca-Cola se revalorizó el 1,05% y McDonald’s subió el 0,88%.
La bolsa neoyorquina había iniciado la semana con euforia, debido en parte a unos datos positivos de ventas del comercio minorista en octubre, lo que contribuyó a elevar los principales indicadores bursátiles a las cotas más altas de este año.
Sin embargo, otras cifras posteriores relativas a la producción industrial en Estados Unidos, a la construcción de viviendas y a las peticiones de subsidios por desempleo reavivaron la preocupación en torno al ritmo de recuperación de la economía y minaron el ánimo inversor.
Durante la próxima semana se difundirán más datos referentes a la evolución de la economía en el tercer trimestre, a las ventas de casas en octubre y a la confianza de los consumidores en este mes, que pueden definir la dirección del mercado.
La deuda pública estadounidense a diez años bajaba de precio y ofrecía una rentabilidad del 3,36%.