Orlando Zapata Tamayo es un verdadero símbolo de fuerza, determinación y compasión. Preso en los Gulags de Castro desde el año 2003 y muchas veces antes, Orlando ha continuado siendo un incansable defensor de los derechos humanos y la libertad. Desde las sombras de sus celdas, ha sacrificado su propia salud y bienestar para luchar por un tratamiento humano y la libertad de otros, como él, presos políticos. Orlando ha sido víctima de incontables golpizas, hostigamiento racial y sicológico y ahora se ha reportado su crítica condición de salud.
Amnistía Internacional declaró a Orlando un prisionero de conciencia en enero de 2004 después de su arresto el año anterior por participar en una huelga de hambre demandando la libertad del Dr. Oscar Elías Biscet y otros prisioneros políticos.
Previo a su encarcelación, había sido detenido muchas veces por tomar parte en labores y actividades pro-derechos humanos, incluyendo su arresto en diciembre de 2002 junto con el Dr. Biscet mientras discutían una petición de derechos humanos en una reunión con otros activistas en una casa privada. Mediante varios amañados juicios, el régimen cubano ha sentenciado a Orlando a más de 56 años de prisión por sus pacíficos esfuerzos defendiendo los derechos humanos y esforzándose en que el mundo conozca las brutales violaciones a las libertades universales del pueblo cubano.
Desde su arresto en marzo de 2003, Orlando ha sido según se informa, trasladado a las prisiones más tortuosas del régimen incluyendo la cárcel de Quivicán, la de Guanajay y, más recientemente, a la Prisión de Combinado del Este en La Habana y Kilo 8 en Camagüey. El 23 de marzo de 2009 fue sometido a una cirugía de emergencia por un aneurisma cerebral –resultado de una feroz golpiza recibida el año anterior-. En una carta abierta al Presidente Obama a comienzos de este mes, la madre y amigos de Orlando explicaron que su más reciente huelga de hambre, que comenzó hace cerca de 80 días, incluyendo 6 días sin agua porque los secuaces del régimen habían amenazado con darle el agua mezclada con detergente.
Hace dos días, Orlando comenzó a vomitar y perder la conciencia. Según se informa, fue trasladado a un centro médico bajo severas medidas de seguridad.
Es crítico que los Estados Unidos y otras naciones responsables conozcan los inimaginables sufrimientos de Orlando y se comprometan a lograr su libertad y su recuperación
...