que aumenta los peligros.
La conferencia de Terán, que no será la única, espera desembocar en la formación de grupos de respuesta rápida de nicaragüenses en el exterior, en caso de terremoto en su país, explicó Roberto Orozco, directivo de la NCTF.
En 1893 Managua fue reducida a escombros bajo lo que se denomina como El Aluvión, una gran correntada de lodo bajada de las Sierras de Managua, al impacto de un terremoto al pie de la falla Mateare-Las Nubes. Algunos estiman que esta falla es capaz de generar un sismo de 8.2 de magnitud Richter.
38 años después, en marzo de 1931, Managua fue sacudida por un terremoto de magnitud 6,0 que causó unos 1,500 muertos y unos 3,500 heridos. Destruyó el 75% de la ciudad, que tenía unos 90 mil habitantes.
41 años más tarde, el 23 de diciembre de 1972, Managua fue sacudida por un terremoto de magnitud 6,2 que causó 8 mil a 10 mil muertos y unos 12 mil heridos. El terremoto destruyó el 75% de la ciudad incluyendo el 100% de los hospitales, cuarteles de bomberos, estaciones y cuarteles de policía, 20 mil viviendas en el casco urbano y unos 6 mil colapsos en la periferia.
El experto dijo que las probabilidades de un terremoto en los próximos 3 a 6 años en Managua son de un 50% a un 100%, y causaría cerca de 35 mil habitantes muertos y 50 mil heridos. Daños a la propiedad por el 60% o 75%, estimados en $15 mil millones.
Nicaragua enfrenta posibilidades de terremotos en las ciudades de Managua, León, Masaya, Granada, Chinandega y Rivas.