La pediatra cubana Aleida Guevara, hija de Ernesto “Che” Guevara, opinó en Brasil que los disidentes que hacen huelga de hambre en su país son “delincuentes comunes” y acusó al fallecido Orlando Zapata de haber pedido privilegios en la cárcel, informaron hoy medios locales.
“Normalmente un preso hace huelga de hambre para conseguir su libertad. Pero éste quería televisión, teléfono y cocina. Eso es absurdo. Debería haber sido tratado por psiquiatras”, señaló Guevara en Salvador, capital del estado de Bahía (nordeste), donde ha participado en una reunión académica, según el diario Folha de Sao Paulo.
Guevara, que es médico, se refería al preso político Orlando Zapata Tamayo, quien falleció en febrero pasado después de una huelga de hambre que duró 85 días.
Para Guevara, invitada a Brasil como conferenciante por el Movimiento de los Sin Tierra (MST), los presos políticos son “delincuentes comunes, personajes creados por la prensa para calumniar a Cuba, que reciben dinero de Estados Unidos y Europa, contrarios a la revolución”.
En su conferencia en la Universidad Federal de Bahía, Guevara criticó además a los grupos de defensa de los derechos humanos que piden la liberación de treinta opositores que están presos.
“¿Qué asociación de derechos humanos hizo algo por el pueblo cubano contra la epidemia de dengue de la década del ochenta que mató 101 niños?”, se preguntó Guevara, quien se refirió a ese caso como un ataque biológico de la CIA. La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño aprobó ayer un “voto de solidaridad” con los “presos de conciencia” cubanos, en medio de críticas al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien al igual que Aleida Guevara los comparó con delincuentes comunes.