Las autoridades de Salud de Nicaragua declararon hoy la alerta amarilla, como medida de prevención, tras confirmarse la primera muerte por la gripe A en Honduras en 2010, informó una fuente oficial.
El ministro nicaragüense de Salud, Guillermo González, dijo a periodistas que esa medida fue adoptada, además, por un posible repunte del virus H1N1 en Honduras, en la últimas semanas.
Las autoridades hondureñas confirmaron la semana pasada la muerte de un hombre de 53 años a causa de la gripe A, con lo cual ya suman 17 los decesos en ese país por esa enfermedad desde 2009.
El ministro nicaragüense explicó que la alerta amarilla significa que reforzarán la vigilancia, especialmente en el puesto fronterizo con Honduras, con el fin de identificar posibles casos de influenza humana.
“Estas son enfermedades que se transmiten por vía aérea, eso hace que con facilidad un brote en un país cercano se nos pueda venir”, agregó.
El funcionario hizo el anuncio en el marco de una jornada de vacunación contra la gripe A, dirigida a los trabajadores de las redes de salud y a las mujeres embarazadas.
Confirmó que la intención, en esta primera etapa, es aplicar la dosis a 44.000 trabajadores de la salud y a unas 60.000 embarazadas, por ser los grupos más expuestos a esa enfermedad.
Después se procederá a inocular a los que padecen enfermedades crónicas, a las personas de la tercera edad y a los niños de seis meses a dos años de edad.
Nicaragua cuenta con 110.000 dosis de la vacuna contra la gripe A que fueron donadas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que entregaron al Gobierno de Managua ese primer lote hace dos semanas de un pedido total de 550.000 dosis.
La gripe A ha causado la muerte de once personas en Nicaragua desde que apareció en el país, en junio pasado, y ha afectado a otras 2.732, según el último informe oficial.