El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Leon Panetta, afirmó hoy que los ataques contra Al Qaeda en las regiones tribales de Pakistán han forzado a Osama bin Laden y otros líderes de esa organización a buscar nuevos escondites.
Añadió que esa ofensiva realizada en coordinación con el Gobierno de Pakistán ha desquiciado la capacidad de Al Qaeda para planificar sus operaciones.
“Se trata de la operación más agresiva en que la CIA haya participado”, manifestó Panetta, en declaraciones citadas por el diario The Washington Post.
“Es muy claro por la información de inteligencia que estamos recibiendo que tienen muchas dificultades para montar cualquier tipo de comando y control. Realmente, se están batiendo en retirada”, agregó.
Algunas autoridades estadounidenses han dicho que bin Laden se ocultaría en una zona montañosa del noroeste de Pakistán.
En los últimos días varios funcionarios del Gobierno del presidente Barack Obama se han referido a Al Qaeda y bin Laden, en lo que The Washington Post calificó como un intento por acallar críticas de que la seguridad nacional se ha debilitado durante el primer año de Gobierno de Obama.
El general Stanley McChrystal, comandante de las fuerzas de EE.UU. y de la OTAN en Afganistán, dijo que persiste el objetivo de capturar vivo a bin Laden para llevarlo a la justicia.
Esa afirmación pareció contradecir al secretario de Justicia, Eric Holder, quien el martes afirmó que son “mínimas” las posibilidades de capturar vivo a bin Laden.
Holder pronosticó que el líder de Al Qaeda será ultimado por las fuerzas estadounidenses o por sus propios seguidores para impedir que sea capturado.
Panetta declinó referirse directamente a la suerte que pueda correr bin Laden, pero reiteró que la ofensiva combinada de Estados Unidos y Pakistán está causando fuertes bajas entre los miembros de Al Qaeda que han sido muertos o capturados.
Sin embargo, indicó que la organización continúa buscando formas de atacar a EE.UU. y citó el caso del inmigrante afgano Najibullah Zazi, que se declaró culpable de intentar atacar el metro de Nueva York, y el del nigeriano Farouk Abdulmutallab, acusado de intentar detonar explosivos en un avión de pasajeros que llegaba a Detroit la pasada navidad.
Esas amenazas hacen todavía más necesario atacar a Al Qaeda en sus bases, señaló el director de la CIA.
“El presidente nos dio la misión de desquiciar, desmantelar y derrotar a Al Qaeda y a sus aliados militares...y creo que es eso lo que estamos tratando de hacer”, agregó.