El Gobierno mexicano pidió a EE.UU. tomar medidas para detener el flujo de armas ilícitas, en particular las automáticas, y reducir la demanda que generan los 20 millones de consumidores de drogas en ese país.
El secretario de Gobernación(ministro de Interior), Fernando Gómez Mont, dijo hoy en una rueda de prensa que es “indispensable” frenar el tráfico de armamento, principalmente “la venta de armas automáticas de asalto, cuya venta estaba prohibida hasta 2004”.
Sugirió también al Gobierno de Estados Unidos establecer un registro de su venta, con el fin de desincentivar las compras fraudulentas de armas que son utilizadas contra las autoridades y ciudadanos de ambos países.
Dijo que las acciones contra las redes de distribución de drogas son “fundamentales para el éxito conjunto en esta materia” y pidió también revisar las políticas de aplicación de la Justicia que facilitan la liberación de los delincuentes detenidos con pequeñas cantidades de droga.
El funcionario mexicano señaló que se debe combatir tanto a las organizaciones grandes como a los individuos que operan en pequeña escala “ya que en la mayoría de los casos forman parte de estas organizaciones criminales”.
“México y Estados Unidos están pagando un precio muy alto en términos económicos y de vidas humanas por trafico de drogas ilícitas”, dijo.
Gómez Mont también rechazó las criticas de funcionarios del Gobierno estadounidense de que ha fallado la presencia del Ejército mexicano en la lucha contra los cárteles de la droga en Ciudad Juárez, la urbe más violenta del país.
Reiteró que el Ejército mexicano se mantendrá firme en los operativos contra el crimen organizado y continuará ofreciendo la ayuda a las autoridades locales mediante patrullajes terrestres y aéreos.
“El Ejército mexicano es fundamental para salvaguardar el Estado de derecho, por lo que mantendrá su actuación en Ciudad Juárez y el resto del país mediante efectivos que reforzarán y apoyarán a las autoridades de seguridad pública en el orden civil”, indicó.
El funcionario mexicano expresó su preocupación por la legalización con fines terapéuticos de la marihuana en 14 estados de EE.UU., lo que contrarresta los esfuerzos de los dos países por erradicar el tráfico de drogas.
Gómez Mont pidió, asimismo, una mayor coordinación con las autoridades estadounidenses, en particular en la frontera que comparten ambas naciones, con base en los principios de “responsabilidad compartida, confianza mutua y respeto a la jurisdicción y soberanía de cada país”.
La próxima semana se desarrollará en México una reunión del Grupo Consultivo de Alto Nivel Estados Unidos-México para analizar los avances de la Iniciativa Mérida, un convenio de cooperación contra el narcotráfico del Gobierno de EE.UU. con México y Centroamérica.
En este encuentro la delegación estadounidense estará encabezada por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y los más altos funcionarios de seguridad de ese país.