El príncipe Enrique de Inglaterra podría regresar a Afganistán para luchar contra los talibanes al mando, esta vez, de un nuevo tipo de helicóptero de combate, según informa hoy el tabloide británico “The Sun”.
El hijo de Carlos de Inglaterra, de 25 años, y piloto en prácticas, ha puesto su nombre en la lista de militares candidatos a unirse a las tropas británicas que operan en el área.
De acuerdo con el citado rotativo, el nieto de la Reina Isabel II podría llegar a pilotar una nueva clase de helicóptero muy potente, el Lynx 9A, que está valorado en 30 millones de libras (unos 33,5 millones de euros) y que cuenta con todo un arsenal de armamento.
Una fuente cuyo nombre no revela el periódico señala que Enrique de Inglaterra está actualmente “poniéndose en forma para llegar a ser un gran piloto de helicópteros”.
“Pilotar el nuevo 9A es su deseo y si esto se aprueba, la única tarea que podría desempeñar sería luchar en Afganistán”, indicó dicha fuente.
El aparato tiene capacidad para dos personas, ambas con preparación de piloto por si uno de ellos falleciera o resultara herido durante el combate, y está equipado con dos enormes motores que le permiten alcanzar una velocidad de 323 kilómetros por hora.
El príncipe, que ya luchó con las tropas británicas en Afganistán durante diez semanas, siempre ha expresado su deseo de regresar al frente para combatir a los talibanes.
Un portavoz de la Armada británica que cita este tabloide señaló que el príncipe “podría pilotar helicópteros Apache o Lynx si completara de forma exitosa el curso de pilotos de la armada”.