La adicción a los opiáceos es un problema grave que afecta a millones de estadounidenses anualmente. En 2016, más de dos millones de estadounidenses sostenían una adicción a medicamentos recetados u opioides ilícitos. La adicción no discrimina y millones estadounidenses sin importar el ámbito de vida, luchan contra esta grave epidemia. Precisamente por esta razón el Presidente ha hecho de esto una prioridad para su Administración y está trabajando diligentemente para ayudar a frenar esta creciente epidemia.

La adicción a las drogas es una enfermedad que ha impactado a todos los estadounidenses y ha afectado a todas las comunidades de este país, incluyendo a la comunidad hispana. Según la Fundación Familia Kaiser, en el 2015, más de 2,500 hispanos murieron por sobredosis de opioides. Además, el número de muertes hispanas por sobredosis de opioides creció entre 2010 y 2015. Esta situación se ha convertido en una tendencia devastadora, especialmente teniendo en cuenta el impacto que el abuso de sustancias también tiene en cónyuges, hijos, padres, parejas y comunidades enteras.

El Presidente Trump reconoce la gravedad de esta epidemia y su administración ya ha comenzado a tomar medidas enérgicas contra este problema. La semana pasada, el Presidente Trump dio un paso monumental al declarar que la crisis de los opiáceos era una emergencia nacional de salud pública, lo cual permite al gobierno asignar mejor los recursos y la financiación en un esfuerzo por reducir esta creciente crisis. A principios de este año, el Departamento de Justicia acusó a 400 personas, incluidos médicos e instalaciones médicas, por prescribir opioides en exceso a los adictos. El Fiscal General Jeff Sessions lo llamó "la mayor operación de eliminación de fraude en el sector de la atención médica en la historia de Estados Unidos". Este triunfo significa un paso significativo para la reducción del acceso a estas sustancias altamente adictivas y generadoras de hábito.

A principios de este año, el Presidente creó la Comisión de Lucha contra las Adicciones a las Drogas y la Crisis de Opioides para estudiar formas en que nuestro país puede responder eficazmente a esta epidemia mediante mejores datos, investigación, mayores oportunidades de tratamiento y recuperación. La administración ha hecho de la prevención del abuso de opiáceos una de sus tres principales prioridades clínicas, ya que la sobredosis de opioides es la principal causa de muerte accidental en los Estados Unidos.

El Partido Republicano entiende que para combatir la drogadicción, primero debemos tener un diálogo abierto y asegurar que las generaciones futuras sepan cómo vivir una vida libre de drogas. La única forma en que podemos lograr este objetivo es discutiendo abiertamente los horrores de la adicción y las formas en que podemos apoyar a nuestros amigos y vecinos en tiempos de extrema necesidad.

Declarar un estado de emergencia nacional sobre la crisis de opioides es un paso positivo y definitivo para prevenir el abuso de sustancias. Agradezco al presidente Trump por reconocer la necesidad urgente de combatir la adicción a los opiáceos. "Con convicción, unidad y un compromiso de amor y apoyo mutuo", según lo declarado por el Presidente, confío en que juntos podamos superar esta epidemia.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

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