¿Cómo ahorrar cuando gano poco?
La administración del dinero es clave para tener una buena situación financiera personal, aunque se gane poco

Cuando el dinero no rinde, casi siempre, es decir, la mayoría de las veces es por falta de buena administración; otras, es por falta de ingresos. En el show, recibo llamadas de personas que me dicen “no puedo ahorrar”. Típicamente, cuando escucho eso, empiezo a cargar mi pistola de sentido común para entrar en el tema de prioridades.

Con la intención de dejar este tema bien claro, empiezo a preguntar sobre sus ingresos y servicios de lujo, como tener 800 canales de televisión por cable, por ejemplo. Para la mayoría de las personas que tienen ingresos promedio, eso es lo que aplica: tienen el cable, la pizza, el cine, las uñas y la pesca por encima de los ahorros. Cuando me dicen que no tienen esos lujos, pregunto por los ingresos. Hay familias que, aunque sean buenos para la administración, lo que ganan puede ser tan poco que solo alcanza para sobrevivir y no pueden ahorrar. Unos todavía me preguntan que donde más pueden cortar para poder ahorrar y juntar su fondo de emergencias.

Cuando los ingresos son tan bajos que no se puede ahorrar, a pesar de que hay muy buena administración, el enfoque se debe ir al otro lado de la ecuación de las finanzas personales, los ingresos. Deje de torturarse queriendo hacer que los números cuadren y empiece a crear un plan para incrementar sus ingresos. Si la situación está muy crítica, añada horas de trabajo.

Esa fórmula no es complicada, más horas de trabajo equivalen a más dinero. Esto es una solución temporal para lidiar con una crisis muy severa. Esto también es recomendable para juntar su mini fondo de emergencias y tener un poquito de colchón entre usted y la vida. Para lograrlo, usted puede, simplemente, pedir más horas de trabajo a su empleador o buscar hacer cualquier otra cosa como aventar periódicos en la madrugada o entregar pizzas en la tarde después del trabajo. Si le gusta el fútbol, podrías arbitrar partidos los fines de semana.

La meta es ganar más sin incrementar el número de horas, aunque eso va a tomar tiempo, dinero y sacrificio, ¡vale la pena! Siéntese con un papel y un lápiz y describa su carrera, su trabajo ideal. Piense qué realmente disfruta, ¿qué haría, aunque no le paguen? ¿Qué hace los fines de semana por puro gusto? Hay que ser realista, porque le aseguro que no hay quién pague por análisis o exámenes de sueños. Es muy probable que tengas que volver a la escuela, por un periodo corto, para sacar una licencia, una certificación o un diploma que le ayude a que le paguen más por hora de lo que ahora gana. Hay muchas escuelas técnicas donde, en seis meses, podría aprender algo que duplique sus ingresos.

Un joven me escuchó hablar sobre esto y siguió el plan al pie de la letra. El fue y aprendió sobre refrigeración (aire acondicionado). Después, trabajó para alguien por casi dos años para realmente aprender el oficio y cómo funciona el negocio. Tres años después tiene su propia empresa con cuatro empleados y no solo gana muy bien, sino que hace algo que le gusta.

Si gana poco, deje de quejarse y haga algo al respecto.