Dos dolores de cabeza para los empresarios
La planificación y la anticipación de la dinámica de la empresa es la mejor forma de evitar los dolores de cabezas. Como aquí muestra nuestro experto es importante conocer al detalle la compañía, el mercado y así evitar incertidumbres

La clave para sacar a tu empresa adelante diferenciarte de otros negocios parecidos es mejorar constantemente tu producto o servicio, estudiar a la competencia y mantener siempre los costos bajos. ¡Recuerda que hay recursos a tu disposición para ayudarte a ser el mejor!

Si yo fuera un doctor, te diría que tomes una pastilla para el dolor y solo te quedaría esperar a que se te pase. Pero, como planificador financiero, es mi deber que puedas prevenir el dolor, compartir estudios sobre cómo reducirlos e informarte sobre los pasos a seguir. Hay muchos tipos de dolores de cabeza para los empresarios, pero nos enfocaremos en los más importantes.

El dolor llamado impuestos.

Antes de que acabe el año, planifica tus impuestos. Todos sabemos qué pasa en abril cuando la mayoría de la población en los Estados Unidos se prepara para hacer sus impuestos –la incertidumbre y las corridas buscando el último estado de cuenta no da una ansiedad innecesaria e interminable. Pero si planeáramos con anticipación podríamos ahorrarnos ese malestar. Por eso, es mejor empezar a planificar tus impuestos antes de que te gane el año con las siguientes sugerencias.

Empecemos con las posibles deducciones o reducciones de impuestos. ¿Trabajas desde la casa? Aunque no la uses todo el tiempo, es posible deducir parte de los gastos de tu hogar.

Otra reducción que a veces nos olvidamos es el costo del transporte y viajes. Si agregas a tu cónyuge en tu planilla como empleado podrás deducir sus gastos de viaje, siempre y cuando la mayor parte del viaje sea por negocios. Si vas a deducir gastos de entretenimiento, acuérdate de guardar el recibo y de anotar exactamente los nombre y la razón.

Sigamos con los créditos. Si usaste crédito para financiar algo de tu negocio, los intereses que pagaste son completamente deducibles. Si piensas reemplazar una computadora o algún equipo que ya no usas, acuérdate de donarlo a una organización de caridad y así obtener una deducción.

¿Prefieres darle tu dinero al gobierno o a tu jubilación? Invierte en tu jubilación y la de tus empleados. La mayoría de los planes de retiro permiten que tu dinero crezca libre de impuestos y también tendrás la posibilidad de deducir el monto de las ganancias de tu negocio.

Tú no lo puedes hacer; consigue ayuda, ya sea comprando un programa avanzado de impuesto, contratando un contador o usando a un practicante de universidad. Cualquiera sea tu estrategia, es mejor que tengas a alguien para organizar tus gastos y que lleve tu contabilidad. Conociendo tus gastos con certeza podrás deducir más, ya que tendrás los documentos necesarios para justificar los descuentos, como millaje, uso de celulares, etc.

El dolor llamado catástrofe

Durante este siglo hemos presenciado muchas catástrofes, eventos inesperados como el resiente huracán Harvey en Texas. ¿Tú negocio está preparado por si los sistemas no funcionan, si hay pérdida de inventario o gastos extraordinarios inesperados? Sabes que tu liquidez es el motor de todo negocio; aunque te vaya muy bien, si no tienes liquidez para pagar tus cuentas, tienes el riesgo de entrar en deudas. Por eso es esencial tener un buen presupuesto y seguirlo. Deberás asegurarte de tener preparado un plan para cualquier evento inesperado, sea a causa de la naturaleza o por problemas de salud. ¿Cuántos gastos inesperados podría sobrevivir tu negocio? Si tuvieras un accidente o si decidieras tomarte un tiempo fuera de tu empresa, ¿confías en alguien que esté capacitado para ejercer tu visión?