La temporada de huracanes ha comenzado y los residentes del sur de la Florida deben tomar todas las precauciones necesarias para protegerse a sí mismos, a sus familias y a sus propiedades contra estas temibles tormentas. Nuestra comunidad no ha sentido el impacto de un fuerte huracán por mucho tiempo, y la reacción inevitable para muchos de nosotros es confiarnos. Aquellos que sufrieron los huracanes Andrew, Katrina y, más recientemente, Wilma están bastante familiarizados con los peligros de estas tormentas, y saben que sólo se necesita una para causar destrucción y catástrofe. Es crucial que todos comiencen a prepararse adecuadamente para para evitar el pánico y la pérdida.

Los meteorólogos de NOAA Climate Prediction Center advirtieron recientemente que el 2017 probablemente será un año "por encima del promedio", con una cantidad prevista entre 11 y 17 tormentas con nombre, así como de 5 a 9 huracanes, incluyendo de 2 a 4 huracanes que pueden ser de categoría 3 o mayor. Esto se debe en parte a temperaturas más cálidas que las normales del Océano Atlántico y un debilitamiento (o inexistentencia) del fenómeno El Niño. Cuando es fuerte, El Niño típicamente ayuda a sofocar el desarrollo de huracanes, pero la predicción de su debilitamiento nos da razón de pensar en un aumento de actividad ciclónica en el Atlántico este año.

Para minimizar los daños, los residentes deben preparar sus hogares para las tormentas poniendo contraventanas, recortando árboles y arbustos, almacenando en casa lo que tenga a la intemperie, como muebles de patio, asegurando de que su automóvil esté en un lugar seguro y que tenga el tanque de gasolina lleno. La subida del nivel del mar es una amenaza persistente que puede dar lugar a consecuencias serias en caminos y áreas céntricas. Se deben drenar las piscinas o cualquier charco de agua para evitar que los mosquitos se reproduzcan y ayudar así a enfrentar la amenaza eminente del zika. Evite también conducir por zonas inundadas, su vehículo podría quedar atascado.

Las órdenes de evacuación y las notificaciones de las autoridades locales proporcionan opciones y procedimientos sobre salidas seguras. Sepa de antemano adónde ir si una evacuación es anunciada. No espere a evacuar, ya que los caminos probablemente estarán congestionados por el tráfico. Tenga en cuenta que los niños, las mascotas y los ancianos pueden tardar más tiempo en prepararse para evacuar. Además, asegúrese de conocer la ubicación de su refugio más cercano (si es necesario, refugio para mascotas) y decida dónde encontrarse si su familia se separa. Cree un kit de suministros que podría llevar consigo si se ve obligado a abandonar su hogar, incluyendo por lo menos 3 días de agua, 3 días de comida, un botiquín de primeros auxilios, linternas, baterías, y cualquier medicamento o artículos de higiene personal.

Organizaciones como NOAA, FEMA, Cruz Roja Americana y el Programa de Asistencia de Emergencia y Evacuación del Condado de Miami-Dade están disponibles para brindar asistencia en caso de una evacuación. Tenga la seguridad de que trabajaré diligentemente para asegurar que los recursos y las respuestas del gobierno federal sean coordinadas y eficaces. Mientras tanto, exhorto a todos los residentes del sur de la Florida a crear un plan y a estar preparados. Escuche a sus autoridades locales, y no se arriesgue. Durante una tormenta, los servicios de emergencia puede ser que no estén disponibles, ya que no se espera que pongan en peligro sus propias vidas en condiciones peligrosas. Los huracanes son amenazas muy serias y tienen el potencial de ser extremadamente destructivos. Prepararse con antelación puede garantizar su seguridad y la seguridad de su familia y sus seres queridos.

Para obtener más información, consulte el portal Miamidade.gov o llame al número 311.

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