Por @MarioVannucci

INVOCACIONES:

Yo Soy la Sabiduría del buen vivir en el justo equilibrio. Yo Soy la Abundante provisión que cubre todas mis necesidades, las de mi hogar y mi familia. Hago conciencia de que la Divina Presencia me ampara y me asiste. Gracias, Amada Presencia, por la abundante provisión que espero.

Yo Soy riqueza de Dios manifestada para el bienestar de mi vida, la tranquilidad de mi hogar y el descanso que necesito. Yo Soy la Sustancia y la Opulencia en mi ambiente personal, en todas las cosas constructivas que deseo. Yo Soy la fe para esperar y el autocontrol mental para atraer, hacia mí, la prosperidad que demando.

Hago conciencia que la Fuente de todo suministro no está en el Plano Físico, sino que ese Banco Supremo y todo proveedor está en mi Divina Presencia, el Padre, que vela por mí y cubre todas mis necesidades. Yo confío en su Magno Poder y sé que son muchos los caminos de manifestación por donde puede llegar la prosperidad que demando.

El Poder está en Yo Soy, mi banco supremo es Yo Soy. La Divina Providencia me ampara y cubre todas mis necesidades. Hoy, todo está cubierto y mañana será otra vez hoy. Yo Soy la Llave del Amor Divino que abre las puertas de la Prosperidad en mi vida, porque el Amor Divino es el logro victorioso que todo lo resuelve. No le doy poder a ninguna apariencia exterior. Le ordeno a mi parte
humana que se aquiete y se tranquilice. Yo Soy la liberación en la Luz.

Yo Soy la Conciencia de Prosperidad que cambia mis patrones mentales y expande los horizontes de mi vida. Pienso en grande y quito la apariencia de limitación, de mi mente y mis sentimientos. Quiero, demando y espero prosperidad en abundancia y un ambiente a tono con mis deseos.

Controlo los razonamientos de mi intelecto, las dudas y sobresaltos de mi personalidad. Me mantengo en paz, serenamente. Confío en el Gran Poder de Dios que cubre todas mis necesidades y las de mi familia. Invoco a mi Divina Presencia, decreto prosperidad y así lo espero. Yo Soy la Sabiduría del Padre que me dirige hacia el logro  de  una situación próspera y estable.

Decreto Orden Divino en mis asuntos, mi trabajo y mi ambiente personal, Yo Soy el ajuste armonioso de lo que precisa, a través de la autocorrección del Yo Personal, la disciplina y la comprensión de la Verdad. Acepto la Verdad y realizo la Verdad que es el abundante suministro del bienestar para una vida equilibrada y tranquila. Yo Soy la prosperidad en aumento, el discernimiento espiritual en forma de ideas realizadoras que me hacen progresar. Yo Soy la voluntad en acción desde lo interno. Yo Soy el justo equilibrio y el lugar preciso, donde debo estar. Doy las gracias a mi Amada Presencia “Yo soy".

El Amor Divino, a través de mí, bendice todo lo que recibo y lo que doy, para que se multiplique en mis manos y en las de todas las personas a quienes llega. Decreto que la bendición aumenta el suministro y lo que deseo para mí lo deseo también para todos los demás. La Ley de la Divina Provisión me hace prosperar.

Yo Pongo a circular el bien con generosidad y gozo. Doy abundantemente y sin reservas como Dios da, sin ningún pensamiento de recompensa, sin pedir nada a cambio, libre e impersonalmente. Sé que, a todo el que da, se le regresa multiplicado tarde o temprano. Somos los distribuidores de las riquezas del padre y no los amos. Nunca nada material pertenece a persona alguna, porque todo lo físico regresa a la tierra de donde procede. Oportunidades para la manifestación del bienestar y la prosperidad.

La Verdad de Dios, en este hogar, es que seamos prósperos y felices, que no nos falte nada. Doy las gracias a mi Divina Presencia por la abundante provisión que acepto, recibo, bendigo y proyecto a toda la humanidad.

Tengo fe en mis ideas para prosperar y producir; porque la Inteligencia Divina está en mí y el Padre no quiere que yo carezca de nada. Bendigo la Divina Sabiduría que me conduce y realizo mi capacidad de acción. Yo Soy paciente, positivo, persistente y optimista, con la firme determinación de triunfar en el logro de mi prosperidad.

Siembro la semilla de la prosperidad, la riego cada día y la energizo, porque sé que todo cuanto nace en la mente se manifiesta en la vida. Diariamente, trabajo con la Ley del Perdón, la Llama Violeta y la Llama Rosa de Amor Divino. Yo Soy la fe, la confianza y el bien manifestados. Yo Soy toda la opulencia del Padre Creador.

¡Gracias, Padre, por todo lo que me has dado en esta vida! Por tu Luz y tu Voluntad Suprema en mi conciencia; porque por tu Gracia soy perdonado, tengo salud y Tú siempre me conduces al conocimiento de la Verdad que me hace libre.

LEA TAMBIÉN:

 

Deja tu comentario: