Un tutor es una persona quien queda responsabilizada del cuidado de un niño por medio de un decreto legal o por un documento legal que le otorga el poder legal sobre uno o más menores. Este documento puede ser un testamento, fideicomiso, renuncia paternal o declaración jurada de los padres del menor.

La ley de la Florida requiere que un menor a quien se le mueran los padres, o estos queden discapacitados, se le nombre un tutor para que se responsabilice de todos los asuntos personales o patrimoniales del menor protegido por la ley.

El tutor del patrimonio o propiedades de la persona con discapacidad se encarga de administrar los bienes del menor. Si el tutor determina que es necesario invertir los bienes del menor en orden de crear ingresos para la mantención del infante, puede hacerlo según las instrucciones del juez responsable del caso. Igual que en las tutorías de mayores, la ley requiere que las inversiones hechas por un tutor deban ser “razonables” y no “caprichosas”. Esto quiere decir, que las inversiones sean hechas con cautela y estrictamente para el mayor interés del protegido.

Aconsejo que, si el tutor piensa hacer una inversión en nombre del niño, antes de invertir o vender los bienes, pida permiso e instrucciones a la corte que tenga jurisdicción sobre el caso de la tutela.

Por otra parte, la ley la Florida exige que cuando un menor de edad reciba 15.000 dólares o más, en herencia, en recompensa por daños sufridos en un accidente o como regalo, los padres o tutores tienen la obligación de abrir una tutela formal en la corte.

Dinero a nombre del menor

En la mayoría de los estados no se puede invertir o vender los bienes del menor sin primero obtener el permiso de un juez por medio de un auto judicial. Por eso, no recomiendo poner a un menor de edad en el título de ninguna propiedad inmueble o personal. He tenido casos donde se incluye a un menor en el título de un inmueble y los padres del niño han tenido que pedirle permiso a la corte para poder vender la propiedad. Lo peor es, que el juez tiene el derecho de rescindir el contrato de compra y venta del inmueble, aunque esté firmado por todos los vendedores y compradores.

Las cortes permiten las ventas si después de una vista evidenciaría, se muestra que el precio de la propiedad es razonable y apropiado. La porción del dinero que le pertenece al menor se tiene que depositar en una cuenta de banco restringida donde solo se puede extraer algo, por mínimo que sea, si la corte lo permite.

Como en el caso de una tutoría de discapacitados mayores de edad, la tutoría de la persona y del patrimonio del menor puede recaer en una sola persona o institución. No se requiere que los tutores de la persona y del patrimonio sean dos personas o instituciones diferentes. O sea, una sola persona o institución puede tener ambas responsabilidades.

El tutor nombrado por la corte tiene una relación fiduciaria con el discapacitado. Esto quiere decir que en lo concerniente a la persona o las propiedades del discapacitado está obligado a actuar en el mejor interés del protegido. La ley sostiene que el tutor no puede ejercer en forma alguna que afecte negativamente a los intereses de su protegido.

En la Florida, la ley de tutelas se encuentra en su mayoría en el Capítulo Número 744 de las Leyes del estado. Allí se habla de la restricción al uso del dinero del menor de edad protegido. En caso de necesitar extraer parte de dinero del menor para cubrir sus necesidades vitales cotidianas, se recomienda presentar una petición ante el juez que detalle el presupuesto necesario todos los meses. De esta manera el juez puede otorgar un auto judicial por el cual el tutor puede acceder al dinero necesitado. La ley restringe el uso del capital en una cuenta bancaria para prevenir que el tutor u otra persona, incluida el mismo menor, pueda malversar o malgastar el dinero del niño.

Cuando el menor llegue a la mayoría de edad, o sea a los 18 años, puede solicitar permiso al juez que preside el caso para que traspase el dinero acumulado en la cuenta restringida a una cuenta normal. Si en la tutoría hay una propiedad inmueble, vehículo, bote o activo personal, el joven ya mayor de edad, puede pedir a la corte que le traspase la propiedad a su nombre.

El Dr. Sergio J. Guzman, ejerce la profesión de abogacía en las ramas de Herencias, Tutelas, Testamentos, Fideicomisos, Bienes Raíces, Comercio, Salud Mental y Ley de Familia. Sus oficinas están ubicadas en el 2440 Coral Way, Miami, Florida 33145. Su número de teléfono es el (305) 262-6696; su número de fax es el (305) 854-1937 y el correo electrónico es GUZMANLAW@bellsouth.net.

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